Entiendo perfecto. Odias con todo tu ser, todas tus fuerzas y toda tu alma a las matemáticas. El Diablo de los Números no es gracioso ni remotamente, y el terrorista de Medio Oriente que más miedo infunde es el sujeto de la portada del Baldor.

Pero las Matemáticas las necesitas, por desgracia, para tu vida, tu trabajo y… sí, para graduarte.

Ni hablar.

Durante cinco años (o más), como trabajo de fin de semana, me especialicé en sacar el buey de la barranca, en el sentido más literal posible. Daba clases sólo a prepos de tercer año, y solamente a aquellos que estaban en extraordinario. A nadie más.

Te cuento un secreto sorprendente. A ninguno, NINGUNO de ellos se les dificultaban las Matemáticas.

Todos estaban en una situación más que lamentable. Su promedio anual se podía contar con los dedos de una sola mano. Odiaban a las Matemáticas, a su profesor, a la prepa, a Baldor y a Pitágoras más que los hípsters odian al gluten. Pero todos tenían habilidades Matemáticas, y también las tienes tú porque, esencialmente, ERES UN SER HUMANO (espero).

Bueno, al punto. Lo que te puedo enseñar es lo que le enseñé a mis alumnos. El 100% de aquellos que tomaban mi consejo (la enorme mayoría) libraron en cuestión de meses su extraordinario con más de 8 de promedio. Y todo se resume a (resuenan tambores):

Practicar.

Lo sé, es asqueroso. Es terrible. No es de cerca la respuesta que esperabas, pero es la realidad. Tampoco hay pastillas mágicas para adelgazar comiendo seis McTríos® al día, ni puedes tocar el piano como Elton John escuchando un audiolibro. Para todo eso se requiere práctica y esfuerzo, sacrificio. Pero hay una buena noticia. Más bien, excelente:

Saber Matemáticas es como andar en bicicleta.

Si aprendes a andar en bicicleta, jamás olvidas. Quizá te guste más Historia, pero si dentro de 5 años te pregunto la fecha exacta del fin de la Segunda Guerra Mundial, tienes que confiar en tu memoria y no en tu habilidad.

La razón por la que siempre amé Matemáticas es porque podía poner atención en clase, entender, repasar brevemente y sacar buenas calificaciones sin desvelarme, porque una vez que entiendes, es como andar en bicicleta: ya no lo olvidas.

El reto está en practicar. No hay otra solución. Si te sentaras en un salón de clase y te explicara cómo andar en bicicleta en el pizarrón, pensarías que es la estupidez más grande del mundo: te sientas, mueves los pedales, guardas el equilibro. ¿Cuál es la ciencia? Pues resulta que es mucho más complejo que eso. Te tienes que caer varias veces para si quiera mover la condenada máquina. Lo mismo con Mate.

El problema es que cuando te sientas en el salón, ves los ejercicios como verías la bicicleta. Pff, que sencillo. Me siento y giro los pedales. Y esperas al día del examen para montarte en la bici y partirte la madre.

Te propongo lo siguiente. Sólo en esa clase pon atención. No te distraigas, que tu carrera profesional futura está en juego. Anota los ejercicios de clase e intenta replicarlos en tu casa. Te vas a caer algunas veces; vivirás el “pensé que había entendido”. Al día siguiente consulta tus dudas y dificultades con el profesor, con quien además acumularás puntos por ser el esforzado de la clase. Y cuando te caigas algunas veces entenderás como operar la bici de las Matemáticas y cada vez te será mas fácil.

No te desanimes si te faltan bases. En un lapso de dos meses, con la dedicación adecuada, llegué a corregir en mis alumnos años de retraso. Y no te desanimes: invertir en tu cabeza, en tu educación y en un buen promedio costará trabajo, pero tiene grandes beneficios.

TL;DR: Tips puntuales:

  • No conozco a nadie que NO PUEDA. Todos a los que les fue mal en el año fue porque no pusieron atención / hicieron ejercicios / se desesperaron, o la trifecta.
  • No hay laguna que sea suficientemente antigua como para llenar.
  • Toma los ejercicios de tu clase del día e intenta replicarlos; preséntate con dudas con tu profesor al siguiente día.
  • En lugar de querer practicar 60 horas un día antes del examen, practica 20 minutos diarios. Es menos del tiempo que te toma ver en Google las fotos de Margot Robbie o de Ryan Gosling, y es una inversión mucho más realista.
  • Si no entiendes pide ayuda inmediata. No entender Matemáticas es como el cáncer: hay que atenderlo a tiempo.
  • Alégrate. Cuando aprendas Matemáticas todo es cuesta abajo. Será la única materia para la que no tengas que memorizar y memorizar horas antes del examen, porque éste será… como un paseo en bicicleta.