Okay… no, no soy un Samsung fanboy. Y no, tampoco soy un Apple Hater. Y aunque el título tal vez parezca negarlo, reconozco que el iPhone es un gran celular, pero no es el mejor en todo. Entonces, dicho esto podemos empezar:
(Apple Fan Boys, si llegaron a este punto, ¡felicidades! Superaron la negación, el segundo paso es la aceptación).

Precio

Aquí en México es uno de los celulares más caros en el mercado. Empezando en 14,000 pesos (16,300 si quieres el Plus) se encuentra más arriba que otros grandes celulares como el LG G4, Samsung Galaxy S6, MotoX Force o el Mate 7 de Huawei. Incluso el nuevo Z5 de Sony es más económico. ¿El celular lo vale? En mi opinión sí y no. Les explico; en cuestión de hardware no. Pero en cuestión de software, no existe ninguna versión tan estable y pulida como iOS. Ahora, si el precio no es para ti un factor determinante, pasaremos al segundo punto.

Pobre diseño

Esta sección parecerá muy subjetiva, pero hay algo de cierto en ello. El diseño es muy simple, pero en mi opinión es ineficiente. Tu celular será muy delgado pero es gigante para la pantalla que tiene. Los inmensos biseles rodeando la pantalla hace que el grosor deje de ser tan importante. Lo entendería en casos como el M9 de HTC donde el celular cuenta con doble bocina frontal, pero aquí no lo entiendo. Ahora, el aluminio se siente increíble, pero siendo aluminio se raya con facilidad. Al ponerle una funda sacrificas la delgadez del celular y se vuelve todavía más grande e incómodo. Además tienes cuatro colores para elegir y con ese te quedarás toda la vida, a diferencia de Android donde la variedad de colores es exorbitante. Como ejemplo de esto, el nuevo MotoX Style de Motorola cuenta con más de 1,000 configuraciones de colores distintas variando incluso los materiales. No es a prueba de agua, tiene demasiados botones (que suelen ser lo primero en fallar) y es demasiado resbaloso.

Falta de personalización

Este es el punto que siempre se le ha recriminado a Apple, la falta de personalización. Puedes cambiar el fondo de pantalla, el acomodo de los iconos y el teclado que vas a usar. Fuera de eso, no hay más que moverle. Tu iPhone será como el de todos los demás.

En plataformas como Android, las opciones de personalización son absolutas. Desde los iconos que quieres usar hasta el tipo de letra del sistema; tu pantalla principal, tu pantalla de bloqueo, todo. La cantidad de widgets es inmensa y le permite al usuario verdaderamente exprimir lo mejor de su celular y volverse más eficiente. Requiere algo de tiempo, pero al final vale la pena.

Falta de excelencia

De acuerdo, regresando al hardware. Algo que debo reconocer de Apple es que es un celular sumamente equilibrado. Esto es bueno o malo, porque no resulta especializado. Apple tuvo en algún momento las mejores pantallas del mercado, pero eso ha quedado muy atrás. En el iPhone estándar encuentras resoluciones de poco más de HD (750 x 1334), cuando en el mercado ya hay muchos modelos con pantallas 2K (1440 x 2560). La tecnología IPS LCD se ve muerta en comparación con SUPER AMOLED, y el tamaño de 4.7 pulgadas resulta deprimente.

En la cuestión de cámara a pesar de ser de los mejores, no te permite explotar el potencial absoluto del celular, a diferencia de LG que te da mucho más material con el cual trabajar (OIS por favor).

En cuestión de dureza se queda muy atrás, en batería no es malo, pero no se acerca a celulares como el MotoX Play o el Mate 7 de Huawei. El sensor de huella está (en mi opinión) en un pésimo lugar y la bocina inferior no tiene sentido.

Ya sabes lo que dicen… el que mucho abarca, poco aprieta.

Falta de compatibilidad

Este siempre ha sido un gran problema de Apple, su sistema es muy cerrado. Eso garantiza mucha estabilidad pero sacrifica en el camino otras grandes cosas.

No puedes expandir tu memoria con una tarjeta SD y tienes que vivir con 16 GB. Con videos en 4K (que ni siquiera podrás disfrutar en tu pantalla) lo llenarás en cuestión de minutos.

Su conector, a pesar de que seguro conoces a alguien que lo tenga, es único de la marca. Es mucho más factible encontrar un microUSB para todos los demás celulares.

Instalar aplicaciones fuera de la AppStore resulta prácticamente imposible, mientras que Android te permite una mayor versatilidad. (Creanme, sí he usado mucho esta función).

En conclusión, si quieres un celular caro, equilibrado, que hará el trabajo (aunque no de la mejor manera) y que garantiza estabilidad, ve y compra un iPhone. Si por otro lado estás buscando potencia, diseños más elegantes y personalizados, más libertad o un grado mayor de especialización, ni siquiera te pares en una MacStore, podrías realizar la peor compra de tu vida.