Agárrense, porque es un texto largo.

Con el dólar casi a 20 pesos, el petróleo en mínimos de años, gente como Legarreta intentando explicar y políticos diciendo que todo está bien, resulta necesario explicar qué diablos pasa con la economía y qué tan cerca estamos de otra crisis.

La respuesta más corta es que aunque hay ciertos indicadores en números que espantan (como el tipo de cambio), no debemos escandalizarnos por el momento.

La respuesta más larga es también más compleja y explicarla en su totalidad requeriría demasiado de su tiempo, porque nos debemos remontar a lo que pasó tras la crisis financiera global y hablar de diversos mercados.

Así que lo mejor es algo en medio, una respuesta con lo más básico y algunas sugerencias de lectura para profundizar cada tema.

Según lo que se ha comentado en medios y que analistas han repetido una y otra vez, los principales temores del mundo que generan que las bolsas se muevan tanto y que el dólar se encarezca son tres: la Fed, China y el petróleo.

La Fed

Cuando llegó la crisis financiera en 2007, la Fed reaccionó bajando sus tasas de interés, lo cual sirve para incentivar o frenar el crecimiento económico. Cuando una economía empieza a desacelerarse, los bancos centrales recortan las tasas para hacer barato el pedir prestado y poco redituable tener el dinero en inversiones, lo que estimula el consumo y el crecimiento.

Pero a la Fed se le acabó “la tela de dónde cortar” y cuando las tasas llegaron a cero, empezó a inyectar dólares directamente a la economía. Este exceso de dólares en la economía sirvió para dar ese impulso al consumo, pero también terminó moviéndose a países donde la tasa de interés era más alta aunque tuviera más riesgo. Los principales países beneficiados fueron los emergentes, como México.

Hace unos meses llegó el momento de dejar de inyectar dinero y luego, de subir las tasas de interés. Entre estos dos momentos pasó algo de tiempo, pero la pregunta sobre en qué momento empezaría la subida de tasas hizo que los inversionistas empezaran a retirar los dólares de esos lugares de alto rendimiento y alto riesgo y colocándolos en Estados Unidos, donde pronto habría más rendimiento por menor riesgo.

Así, la demanda de dólares de los que querían salir presionó al tipo de cambio y lo llevó esos temibles y ahora lejanos niveles de 17 pesos.

Ya que la Fed hizo la primera alza en diciembre, este factor no ha movido tanto.

Aquí hay una explicación un poco más detallada de cómo la Fed afectó a la economía

China

China era el gran país que crecía arriba del 8%, números que cualquier país envidiaría. Pero desde hace unos meses ha sido evidente que se ha desacelerado y ahora estaría creciendo a poco menos del 7 por ciento.

Lo que pasa en China es un poco complicado, especialmente porque su gobierno de partido único y economía semicerrada donde las autoridades no metan mano.

Si se tuvieran que resumir las preocupaciones de China serían tres: la desaceleración, problemas de créditos y la devaluación del yuan.

Primero, la desaceleración. Desde hace meses cada que se da a conocer un indicador que mide el desempeño de la economía, se ha mostrado un continuo deterioro, particularmente del sector manufacturero. Esto debido a que el gobierno busca transitar de una economía basada en la manufactura a una basada en los servicios, con la clase media como gran motor de apoyo. Es un paso necesario, pero doloroso para China y el mundo.

Segundo, problemas de créditos. Buena parte del desarrollo de China se hizo con grandes préstamos e inyecciones de liquidez por parte del gobierno, lo que ocasionó burbujas en algunos mercados. Algunas han estallado, otras están por hacerlo, y el gobierno debe hacer lo posible para mantener las cosas estables.

Y tercero, la devaluación. El yuan era fijado completamente por el gobierno y desde hace unos meses lo fija el gobierno basándose en algunos elementos de libre mercado. El problema con esto es que permite al gobierno defender niveles que lo beneficien para que sus exportaciones sean atractivas. En los últimos meses el yuan se ha devaluado, haciendo este atractivo mayor, con la excusa de que se transita a un tipo de cambio más de libre mercado. Pero existe el riesgo de que se inicie una guerra de divisas.

Aquí puedes encontrar une explicación más extensa del problema con China

El petróleo

El crudo se vende a mínimos de años y en el caso de México, debido a la dependencia de los ingresos del gobierno, es un tema de particular interés.

Lo que pasa con el petróleo también tiene años en desarrollo. Gracias a técnicas de extracción como el fracking y su bajo costo, el petróleo shale se ha vuelto el favorito en Estados Unidos. De hecho, nuestro vecino dejó de ser importador de petróleo y se volvió productor y exportador.

Los países petroleros organizados en la OPEP vieron su cuota de mercado reducida y empezaron una estrategia para aumentar la oferta de petróleo para bajar los precios hasta niveles que obligaran a los productores de EU a cerrar. Año y medio después y con precios muchas veces más bajos, no han podido lograrlo.

Aquí un poco más a detalle lo que pasó con el petróleo

Los países emergentes

El problema con los mercados emergentes se da en principio en el mercado de materias primas o commodities.

Por un lado, países como México, Venezuela y Rusia enfrentan problemas por la baja en el precio del petróleo. Y otros como Brasil, Argentina y Chile sufren porque la desaceleración de China, el mayor importador de materias primas, reduce la demanda de los granos, sus principales productos, disminuyendo los precios y reduciendo la entrada de capitales.

A esto hay que agregarle, como mencionamos, que el proceso de subida de tasas de interés de la Fed hizo que los inversionistas retiraran inversiones de los países emergentes, lo que ha presionado a todas las monedas de esas economías. Y también ha presionado a algunas de economías desarrolladas frente al dólar.

Pero si todas las monedas de economías emergentes sufren, ¿por qué la mexicana más? Se debe a que el peso es una de las monedas más líquidas (altamente disponible en los mercados de divisas); de hecho, es la emergente que más se comercia, por la que los inversionistas la usan para defenderse ante pérdidas en otras monedas.

Si quieren saber más a fondo cómo funcionan estas defensas, pueden leer esto.

La economía mexicana

Aunque muchos digan que la economía mexicana está en crisis por el tipo de cambio alto, la realidad es que no es así. En 2015 el país creció 2.5%, más que el año anterior, y se espera que para 2016 el crecimiento se acelere aún más.

Sin embargo, no todo es miel sobre hojuelas. El indicador coincidente que produce el INEGI, que describe a la economía en un mes dado, ha mostrado signos de desaceleración; al igual que el indicador adelantado, que busca anticipar los movimientos del coincidente. Estos dos indicadores forman el sistema de indicadores cíclicos de la economía mexicana.

Esto podría sugerir que tiempos difíciles vienen en camino, pero aún es difícil divisar una crisis. El consumo privado se mantiene creciendo aunque a tasas lentas, al igual que la actividad en el sector servicios, y en los empleos; aunque ya se nota una desaceleración en la actividad industrial y la inversión de empresas.

Tiempo de advertencia. El Banco de México ha sido el primero en hacer sonar las alarmas por posibles focos amarillos. Hace unas semanas dijo que los emergentes podrían enfrentarse a una crisis por el incremento en la deuda de las empresas ante la subida de los tipos de cambio. Y hace unos días le dijo a la Secretaría de Hacienda que le baje al gasto porque eso podría incrementar la deuda del país, al tener menores ingresos por petróleo, y como consecuencia tendría que subir las tasas de interés, lo que frenaría el crecimiento.

La economía mundial

Y ya para terminar, no es por ser alarmista, pero hay riesgos para el mundo. ¿Podríamos acabar en una crisis? Es posible.

La desaceleración en China y los bajos precios del petróleo podrían afectar a algunas empresas de ciertos sectores, lo que haría que bancos con deudas de empresas de esos sectores empiecen a endurecer los requisitos para otorgar préstamos, contagiando a otros sectores que sufrirían de liquidez, poniendo a otras industrias en riesgo, desacelerando la actividad económica y detonando otra crisis.

Una explicación más técnica y detallada de cómo podríamos acabar en otra crisis la pueden encontrar aquí

 

Y eso lo más resumido que pude explicarlo. Dudas sobre estos temas o solicitudes de explicaciones más detalladas pueden dejarlas en los comentarios.