Antes de empezar, hagamos un pequeño ejercicio de memoria. ¿Listos? Desde que Miguel Herrera fue elegido como Director Técnico de la Selección Mexicana,  ¿en cuántas portadas de periódicos ha salido? Sería increíble si les dijera que sus apariciones en los medios son casi iguales a los de nuestro presidente Enrique Peña Nieto.

Y es que “El Piojo” no es más que una marca. Su efusividad desmedida al festejar en el momento de hacer campeón al equipo más mediático de México; su carácter recio al dirigir, su porte de galán de barrio y su “poca obediencia” por seguir un esquema, hacen de Miguel Herrera el personaje perfecto para hacernos olvidar la fatídica eliminatoria hacia el Mundial de Brasil.

Para las personas que siguen pensando que el América nos calificó al mundial y que con Oribe podemos ser campeones y dueños del fútbol, déjenme decirles algo: NO. En mi opinión “el Piojo” no tiene el conocimiento táctico, ni las capacidades mentales para hacer que México haga un papel destacado en la Copa del Mundo.

Si bien la convocatoria por Herrera es bastante comprensible y decente, ya que convocó a los jugadores que están en mejor momento deportivo (excepto Maza), las habilidades tácticas y el esquema del “Piojo” no harán explotar al 100% el promisorio potencial que tiene nuestra Selección.

Y no me consideren un hater de la Selección, al contrario, ojalá las actuaciones de México me callen la boca. Pero hasta el día de hoy es lo que veo; sólo un producto de mercadotecnia que no representa a un país, sino a un puñado de personas que quieren aprovechar este mega evento para llenarse aun más los bolsillos.