Llegó la temporada de exámenes finales y si lo tuyo es estudiar solo (y aunque lo hagas acompañado), lo mejor es tener un ambiente donde puedas enfocarte.

Sin duda, el mejor lugar es una biblioteca, pero si la de tu escuela está muy ocupada y debes estudiar en otra parte, te dejamos algunos consejos.

Elimina las distracciones: Antes de sentarte a estudiar, identifica qué cosas a tu alrededor pueden ser un peligro para tu concentración.

Limpia y organiza: Ya que te deshiciste de lo que te puede distraer, lo siguiente es ordenar las cosas del espacio que has elegido. Tira a la basura lo que ya no sirva, guarda lo que ya no uses y ten a tu alcance lo que puedes necesitar.

Ejercítate: El proceso de estudio para una temporada de exámenes no es algo que debes pensar día a día, son habitualmente dos semanas de intensa actividad. Dedicar algunos minutos por la mañana a ejercitarte ayudarán a que tengan una mejor concentración en el día.

Música: Para un ambiente relajado, la música es una opción necesaria. Pero no de cualquier tipo, aunque seas fan de Metallica, su estilo puede no ayudar a tu mente a concentrarse. Lo más recomendable es música clásica o el soundtrack de tu película favorita.

Desconéctate: Olvídate de tus redes sociales, el correo electrónico y los mensajes. No se trata de eliminar la tecnología, ya que puede ser que alguien necesite contactarte, pero no los uses a menos de que sea absolutamente necesario.

Establece horarios: Si vas a estudiar, que sea lo único que hagas. Muy de la mano con el punto anterior, también puedes dedicar unos 10 minutos cada hora para despejar tu mente y atender lo que se pueda presentar. Respeta estos tiempos.

Buena actitud: Ya tienes todo listo para preparar tus exámenes. Asegúrate de seguir con el plan y no dejes que nada te haga salir de esta rutina. Puede ser tedioso todo esto, pero es mejor dedicar dos semanas al estudio que perder las vacaciones para preparar los extraordinarios.

Foto: Flickr de scubastevo [CC BY 2.0]