“La creatividad es la inteligencia divirtiéndose”

-Albert Einstein

Después de varios tropezones y de golpes a mi ego, entendí que ese concepto tan ambiguo llamado creatividad debe tomarse como cosa seria y, sobre todo, con mucha precaución. No me mal interpreten, la creatividad existe y es tan real que la historia nos da millones de ejemplos que no hubieran sido posibles sin ese ingrediente estrella. Sin embargo, creo que el concepto ha sido mal aplicado o tal vez ¿mal explicado?. Tampoco pretendo dar una definición teórica sobre este tema, mi único objetivo en este texto es compartirles mi propia experiencia con la creatividad y que, a partir de esta experiencia personal, cada uno pueda tomar lo que mejor le dé placer y lo aplique a su propio proceso creativo, porque de una cosa sí estoy seguro: cualquier persona puede desarrollar un camino creativo para cualquier propósito.

Acá mi lista sobre los elementos que me sirven para construir mi camino creativo:

Escucha música

Suena trillado, pero la realidad es que la música es de esos placeres que siempre llevan a creaciones extraordinarias. Yo, por ejemplo, no me imagino una rutina diaria sin música, ya sea en el trabajo al tener que diseñar una campaña, escribir un copy, etc., o simplemente en momentos de ocio en los que tal vez necesitas inspiración para crear (justo en este momento en el que escribo este texto suena Comeback Story de Kings of Leon en mis audífonos). La música es atemporal, eterna y sí, siempre funciona para alimentar la creatividad.

Conviértete en un adicto de Pinterest

Recuerdo que desde la primera vez que descubrí Pinterest sabía que una nueva droga iba a hacer estragos en mi sangre. Soy un adicto a Pinterest, y me atrevo a decir que es una de mis fuentes principales de inspiración; creo que esto se debe, en parte, a la gran cantidad de trabajos y textos creativos de alrededor del mundo que puedes encontrar en este gran “proyecto visual”. Te aseguro que, después de algunos días, las horas se harán líquidas cada vez que estés navegando por Pinterest.

Ve al cine; visita galerías, museos, obras de teatro

Ir a ver una película, es ir a ver la manera en que diversos elementos (música, imagen, actuación, montaje) se mezclan para contar historias y transmitir una serie de significados interesantes. Lo mismo sucede cuando vas a una galería o museo, no sólo vas a “ver obras en exposición”. Los elementos que ahí encontrarás forman parte de un discurso que inspiran para hacer volar la imaginación. Ya lo dice una parte de la hermenéutica; una persona interpreta una obra que anteriormente fue interpretada por alguien (el artista); es decir, hacemos una interpretación de lo ya interpretado y de esa interpretación creativa puede surgir algo magnífico.

Sal a caminar; viaja en bicicleta por la ciudad cualquier fin de semana

Y observa, observa todo lo que una ciudad vibrante como la Ciudad de México o cualquier otra ciudad de este país tiene para ofrecer. Identifica los colores de la gente, el olor de las calles, la arquitectura de sus casas y edificios; despierta cada uno de tus sentidos, puede ser que la creatividad surja de los lugares menos esperados.

Ten la libertad de creer en ti mismo

Este último punto en mi lista es el más importante. Tal vez durante mucho tiempo, te has encontrado con personas que hablan de la creatividad como un don, como una bendición con la que naces o no. Creo que no hay nada más falso que lo anterior; todos tenemos la oportunidad de ser creativos en nuestra vida y crear cosas interesantes y magníficas. Lo único que debemos hacer es creer en nosotros mismos y asumir nuestra capacidad de creación; deja a un lado las barreras, prejuicios y limitaciones que hayas construido. Por el contario, atrévete, sé libre de imaginar, dejarte inspirar por los detalles y crear, crear sin límites.

 

Y entonces, ¿qué esperas para aplicar la creatividad en cada acción de tu vida?

Foto: Oliver Rath