Hace unos meses “A Favor de lo Mejor”, solicitó la salida inmediata de programas del género talk shows, de la televisión abierta por la pobreza de su contenido y vulgaridad para la sociedad mexicana. Y creo que muchos están de acuerdo que la escasez de contenido no sólo está en este género. (¿Recuerdan el #FueraLauraBozzo que impulsó Aristegui?).

Hoy que ya se estipuló el nuevo camino en telecomunicaciones, no se debe perder de vista que habrá vacíos en la ley si no se establecen medidas para que se promueva una verdadera competencia a través de la calidad de contenidos. La sociedad en general ya no quiere más de la misma oferta.

Si se quiere una verdadera competencia, debe haber un esfuerzo por parte de los talentos y creativos mexicanos, y sobre todo, el compromiso de los concesionarios, empresarios y legisladores con la sociedad.

La noticia que emocionó a muchos, pero de verdad intereso a pocos fue la licitación de dos nuevas cadenas de televisión. ¡Histórico! Yo creí que iba a morir y seguirían únicamente Televisa y TV Azteca. Sin embargo, a este gran paso todavía le quedan cabos sueltos; no se dice el “cómo” ni quiénes van a estar a cargo para que haya mejor calidad en los contenidos.

Conozco la propuesta de “A Favor de lo Mejor” para que como público tengamos un verdadero beneficio. En esta propuesta proponen que se cuente con Códigos de Ética dentro de las radiodifusoras y televisoras , y que éste se encuentre al alcance del público. También se propone que existan “guías parentales” en televisión abierta (como la hay en la de paga), algo que sería de mucha utilidad cuando estamos viendo la TV con nuestros hermanos menores. (Y cuando seamos padres lo agradeceremos)

Hace unos años, se planteaba que tener dos opciones de televisoras mejoraría la oferta en entretenimiento e información, pero creo que pocos somos los jóvenes que aún vemos TV abierta por la pobreza de los contenidos  de entretenimiento y preferimos la TV de paga donde encontramos diversidad de contenidos y calidad, o mejor vemos series en en plataformas como Netflix.

Tengo muchos conocidos y compañeros de la Universidad con gran talento y ganas de cambiar los contenidos en México y una vez que entran la industria, su sueño se derrumba. Así que con esta nuevas licitaciones espero revivan su deseo por construir contenidos de entretenimiento positivos, series dramáticas que nos roben el sueño, etc. (Nada de hacer un Gossip Girl mexicano)

Otro cabo suelto son las tecnologías, que el consumo en México es principalmente de entretenimiento. Aún cuando bajen los costos, no creo que nuestra demanda aumente, pero sí las quejas por Twitter por los malos servicios y altas tarifas.

Veremos qué sucede con esta reforma, que como jóvenes al 90% seguro no le importa o no está enterado o no entiende nada. Sólo espero que los legisladores cumplan y de verdad estén pensando en la sociedad. Porque mejorar nuestros contenidos es también mejorar la imagen de nuestro país.

Si estás a favor te invito a que lo compartas.

Foto: Cris.e vía Flickr [CC 2.0 BY-NC-ND]

  • beta1992

    Personalmente no soy muy fan de que existan “medidas regulatorias” en los contenidos de las cadenas comerciales. Yo apoyaría más una mejor y mayor inversión, además de autonomía a medios públicos, que no sean culturales, sino a los que los ciudadanos puedan acceder, criticar y pedir mejores contenidos que sirvan para mejorar a la sociedad, cosa que la reforma contempla también con vacíos.