El tiempo de Mike Shanahan al mando de Washington está por llegar a su fin. Todo indica que ésta será su última temporada como entrenador del equipo y han surgido muchos reportes que inclusive podría no sobrevivir esta semana. La razón (a parte, obviamente, del mal desempeño en el terreno de juego) es la fractura que existe entre Shanahan, el mariscal Robert Griffin III y el dueño del equipo Dan Snyder.

Según un reporte de Dan Graziano de ESPN, el trato preferencial y la estima de Snyder por Griffin III hacía que se sintiera más grande que el equipo cosa que no le sentaba bien a Shanahan hasta el punto que estuvo a punto de renunciar en enero.

El problema es, en el fondo, que alguien (en este caso Snyder) quiere meter su cuchara en donde no le toca. Como dueño de un equipo tienes que delimitar tus funciones y dejar los aspectos deportivos del negocio en manos de quienes contratas para eso (la gerencia y los entrenadores). Cuando un dueño traspasa esos límites problemas como éste acaban surgiendo.

El de Snyder no es el único caso. Los ejemplos sobran; quizá, el más paradigmático dentro de la NFL sea el de Jerry Jones, el dueño de los Cowboys y, en México, tenemos el caso típico de Jorge Vergara al mando de las Chivas. Estos tres casos muestran que cuando un dueño quiere tener más influencia de la que debería tener (tal vez porque se sienten autorizado a tenerla justo por ser dueños) surgen problemas porque intentan poner sus metas personales por encima de las metas de la empresa que representan. Los dueños tienen que saber que aunque sean buenos para hacer dinero, quizá no lo sean tanto para evaluar talento o entrenar a un grupo de personas y justo por eso delegan esas decisiones a gente que sí sabe en primer lugar (los gerentes generales y a los entrenadores). Por qué quisieran socavar a la gente que contrataron para tomar decisiones por ellos es una situación francamente incomprensible; más si comparamos el estilo de Snyder y Jones con el estilo  de dueños como los Rooney en Pittsburgh, los Mara en Nueva York y los Kraft en Nueva Inglaterra que, al contrario de lo que ha pasado en Dallas y Washington, ha probado ser mayormente exitoso.

10 para llevar

  1. Gary Kubiak se convirtió en el primer entrenador en ser despedido esta temporada luego de la derrota de Houston ante Jacksonville. Algunos de los nombres que han surgido para remplazarlo la próxima temporada son Lovie Smith ex entrenador de Chicago y David Shaw el entrenador de la universidad de Stanford.
  2. Lo que ha hecho Manning esta temporada es simplemente increíble. A tres juegos de terminar la campaña está a sólo 6 anotaciones de romper el récord de Tom Brady de más anotaciones en una temporada. Irreal.
  3. Por otro lado, lo que ha hecho Brady esta temporada es igualmente increíble pero por otras razones. ¿Abajo en el marcador al medio tiempo contra Denver/Houston/Cleveland? No hay problema. ¿Tu cuerpo de receptores parece el ala de un hospital (Dobson, Gronkowski, etc.)? No hay problema.
  4. Hablando de Gronk, es una lástima que se haya plagado de lesiones porque, en buena medida, estamos viendo algo único. No es un hombre, es una máquina. Estoy convencido que si no estuviera tan lesionado, al final de su carrera estaríamos hablando de el mejor ala cerrada de la historia. No soy el único que piensa esto.
  5. Quizá la otra lesión importante esta semana fue la de Adrian Peterson quien parece que tiene un esguince en el pie.
  6. Segunda semana consecutiva en la que Pittsburgh está involucrado en una partido con una jugada de impacto con la línea de banda. Primero, la “tackleada” de Tomlin a Jacoby Jones y ahora Antonio Brown saliendo del terreno en la última jugada del partido.
  7.  Matt Prater con un gol de campo de 64 yardas. El más largo en toda la historia.
  8. Después que el sábado Michigan State le negara a Ohio State la oportunidad de jugar por el Campeonato Nacional, los Browns pierden de manera desgarradora ante los Patriots. En esta vida sólo hay dos cosas aseguradas: los impuestos y el odio de Dios por Ohio.
  9. Creo que nunca había visto un partido con tanta nieve como el que se dio entre Philadelphia y Detroit en Philly. Irreal.
  10. Lunes por la noche:  Chicago 31 – 24 Dallas.

Foto: Keith Allison from Owings Mills, USA [CC-BY-SA-2.0], via Wikimedia Commons