Un problema de primaria

(Extraído de un libro de la SEP de Problemas de 5o de Primaria)

El problema: Don Mexi y sus manzanas

Don Mexi y sus hijos son dueños de un campo de manzanas (“Rancho Manzanmex”) que un buen mozo de nombre Lázaro cuida ferozmente (ya le habían robado las manzanas una vez). Una calurosa tarde de verano, mientras Don Mexi toma un delicioso jugo de manzana fresco en su terraza con vista al campo, nota que un gringo güero, de 1.80 y apariencia joven, pregunta a Lázaro por Don Mexi. “El señor no está; váyase”, escucha de labios de Lázaro, visiblemente de malas (fue un gringo canijo el que le robó las manzanas aquella vez), pero Don Maxi, consciente de que no todos los gringos son manchados, alcanza a interceptar al chico antes de que arrancara su coche.

—Perdone joven, creo que me buscaba. Disculpe la actitud de mi mozo, que es un poco desconfiado—, se dirige apenado Don Mexi.

—Pierda cuidadou, Don Mexi. Que gusto verlou. Fíjese que represento a la compañía Minute Maid y queremos comprarle sus de manzanas.

—Me temo que eso es imposible, joven. Buenas tardes.

—Señor, pero ¿es que ya las vendió a alguien más?

—No. El tema es que, desde que me robaron, le prometí a Lázaro y a mis hijos que nunca más dejaría que nadie se llevara mis manzanas.

—Señor, perdone el malentendidou. Yo le voy a pagar sus manzanas, ¡no me las voy a llevar así nada más!

—¡No señor! ¡Las manzanas de Manzanmex son de todos mis hijos, los Mexi-canitos!

—Pero, Don Mexi, con todo respeto, ¡no le sirven de nada sus manzanas ahí colgando hasta que se pudran! ¡Le conviene más dejarnos a nosotros llevárnoslas y pagárselas!

—¡NO ME DIGA LO QUE TENGO QUE HACER, GRINGO RATERO!—, responde Don Maxi, visiblemente alterado.

—Señor, pero usted no comprender, si nosotros ya le compramos manzanas a otros manzaneros y…

—MIRE SEÑOR—, interrumpe Don Mexi al gringo, ahora más blanco que una hoja de papel —MIS MANZANAS NO ESTÁN EN VENTA PARA NADIE FUERA DE ESTE RANCHO. ¡Yo tengo un equipo de profesionales recolectores que recogen media manzana cada uno, cada mes, y no necesito a nadie que venga a enseñarme cómo manejar mi negocio!

El triste gringo, ahora espantado de que Don Mexi pierda los tornillos y le empiece a lanzar manzanas, deja al pobre hombre gritando solo, mientras se sube a su coche a toda velocidad, con la esperanza de que el manzanero de junto, Don Brasilio, sea un poco más razonable.

Tarea.

Responde las siguientes dos preguntas.

Si tú tuvieras un campo de manzanas y hubiera árboles que ya no alcanzas a recolectar, ¿qué haces?

a) Las dejas a que se pudran (como lo has venido haciendo hasta ahora),

b) Dejas que alguien venga, las recolecte por ti y te las pague.

Ponte en los zapatos de Don Mexi. Si, por alguna razón inexplicable, hubieras firmado un papel que te prohibiera constitucionalmente vender esas manzanas a un gringo, a pesar de que te las pagará, reduciendo costos, permitiéndote correr a la bola de holgazanes recolectores que tienes y ganando mucho más dinero que hoy, asegurando un mejor futuro para tus hijos, mayor facilidad de ingresos y mayor bienestar, ¿qué harías?

a) Hago una reforma constitucional para cambiar esa estúpida ley,

b) ¡Las manzanas no se venden, se defienden!

  • Don José

    Te lo explico con naranjas. “Don José” tiene un campo de naranjas que vende a $10 el kilogramo. De un kilogramo de naranjas “Tio Sam”, quien se las compra, produce 10 litros de jugo que vende en $100. De esos $100 él solo invierte $10 en comprar el kilogramo y $10 en los gastos de producción. Su ganancia neta es de $80. Don José se dio cuenta que le conviene mejor dejar de venderle naranjas a Tío Sam, invertir en el material necesario, y comenzar a producir él mismo su jugo de naranja.

  • Yeraldo

    Resulta qué hay escasez de jugó de naranja, y don José tiene unos cuantos árboles de naranja, el pueblo de don José consume jugó de naranja, el pueblo vecino del tío Sam también le encanta el jugó… Resulta que el tio Sam le compra muy barata las naranjas y según él es muy difícil exprimir las naranjas… Por ello no le vende los exprimidores… Al final el tío Sam compra las naranjas hace jugó vende a su pueblo muy barato, pero al pueblo de don José se lo vende muy caro por gastos de proceso y translado, y el tío Sam se acaba y destruye los árboles de don José y después busca a otro vecino que le.deje destruir sus árboles….