No es una cuestión de fe, es un análisis profundo.

Al presidente de México le llega una enorme crisis de comunicación por culpa de uno de los tuiteros más importantes del mundo. Justin tuiteó que estuvo con el presidente y a través de Twitter, Presidencia de la República dijo que no es cierto, ¿a quién le creemos?

Voy a empezar con Justin, porque al PRI lo conocemos mejor.

Como escribió hace tiempo la maestra @Warkentin en Animal Político, no hay que tuitear de a gratis, porque al final del camino, es chamba y no hay porque regalar el trabajo, sobre todo en internet, que a veces está sobrevaluado. Y Justin Bieber (o más bien su equipo de RP/Comunicación) saben perfectamente esto. Que Justin te de un RT o te escriba, es oro puro.

Bieber tiene más de 47 millones de seguidores en la red social, y por mucho tiempo ha sido la cuenta más popular. La exposición, cantidad de retweets e impresiones que se pueden alcanzar en esa cuenta son también, muy cotizables. Casos como el video de Kony que se viralizó en un par de horas alrededor del mundo le deben esta enorme exposición a cuentas en Twitter como la del canadiense o la de Lady Gaga, que en ese entonces era la segunda más importante.

Y es chamba de agencias de RP, primero que se usen esos canales para difundir un mensaje, y segundo, pagar y cobrar por esa exposición. Es como poner un anuncio en el medio tiempo del Super Bowl.

Peña Nieto, por su parte, tiene un pasado importante con Justin Bieber. Tiene hijas en edad de pertenecer al ejército de Believers y eso no tiene nada de malo. Hace unos meses, salió el rumor que había comprado dos filas enteras para la familia y amigas del mandatario. Hoy el rumor vuelve a atacar.

Las Believers acamparon afuera del hotel. Las cifras van desde los “cientos de fans” hasta las “tres mil fans se reunieron”. Pero el dato más curioso es que el hotel y la residencia presidencial están a unos pasos de distancia (para echarle salsa a la teoría del complot).

Antes de iniciar su primer concierto en la Ciudad de México, a eso de las 8.30 de la noche, Justin tuiteó que se había reunido con el presidente y con su familia. En menos de una hora, esa información estaba siendo desmentida a través de la misma red social. Decía @PresidenciaMX que Peña Nieto no se había reunido con el cantante y que había tenido sus reuniones cotidianas. Redujeron un Comunicado de prensa a tres tuits, con foto incluida:

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Para completar el control de crisis, en el noticiero nocturno, Joaquín López-Dóriga dedicó dos espacios a desmentir la información “que se decía”. Antes del corte para mencionarlo y regresando al bloque, para mostrarle a su público el tuit de presidencia. Tuiteó además, que Peña Nieto estaba en Los Pinos.

¿A quién creerle? Comprarle un tuit a Justin Bieber no sale barato como para que algún actor quisiera perjudicar a @EPN. Peña Nieto por su parte tiene que contener una crisis, y no puede pedir que el tuit sea eliminado, provocaría más teorías de conspiración.

No hay foto (aún), pero al gobierno se les fue de las manos. Si invitaron al cantante a conocer a las PeñaBelievers se les olvidó cuidar que la cuenta más importante de Twitter no dijera nada de la reunión. Y si Justin mintió por convivir, le echó tierrita al presidente, a ver si lo vuelve a invitar. De todos modos, el que sale perdiendo es Enrique… y Justin se llevó los aplausos de la noche por “desmentir la comunicación oficial”.

El tour de Bieber se llama Believe.

ACTUALIZACIÓN 01.35PM 18/nov/2013

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Justin Bieber corrigió el tuit que indicaba que había conocido al presidente Peña Nieto y eliminó el que publicó ayer por la noche. Pero, confirmó que se reunió con la familia del mandatario en una reunión privada.

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  • Juan Pablo P.F.

    Lo que pasa es que Peña es un Belieber de closet.