El cine mexicano ha sufrido muchos cambios a los largo de los años, sobre todo en cuanto a los guiones, pero a partir de los inicios de los noventa, los diálogos comenzaron a subir rápidamente de tono y ya entrados en el siglo XXI encontrar una película sin un alto contenido de palabras altisonantes se convirtió en una tarea imposible.

Sin duda alguna el cine es un reflejo de lo que somos, de como hablamos y cómo nos relacionamos con los demás, pero también es un hecho que al mismo tiempo el cine nos presenta un modelo que  de alguna manera va configurando nuestra forma de ser. Es  entonces que caemos en algo parecido al “¿Qué fue primero el huevo o la gallina?”.

¿Será que siempre fuimos groseros y nuestro cine sea un reflejo de la realidad ? ¿ O existe la posibilidad de que el cine comenzó a ser grosero y marcó un estándar de aceptación ante el uso de malas palabras entre los mexicanos?

Creo que es un poco de ambas, siempre han existido las palabras altisonantes en el vocabulario del mexicano, pero a partir del uso exagerado que se le dio en el cine y otros medios de comunicación, esta tendencia de ver como “normal” el uso de este tipo de palabras, creció de manera exagerada. A tal grado que ahora lo raro es encontrar contenidos mexicanos que no contengan groserías o albures.

El exceso de estas palabras en nuestras películas ha contribuido de manera importante  a que el vocabulario de los jóvenes mexicanos, sobre todo el de las mujeres (con quienes es mucho más evidente el cambio), contenga un nivel elevado de groserías. Esto debe a la cercanía que se genera entre los personajes de la película y los espectadores. Cómo olvidar a Renata, la “niña bien” de  Amar te duele, diciéndole a su rival de amores “¿Qué te pasa pendeja?”, o  a cualquier otro de los múltiples personajes interpretados por Martha Higareda que tienen diálogos repletos de groserías.

Otra de las escenas que me parecen representativas en  esto del cine nacional grosero es cuando en Matando Cabos un Padre de la Iglesia Católica le dice al chofer bizco de la combi mientras esperaba a su prometida en el altar,  “¿Qué esperabas hijo? Si estás bien pinche bizco.

Y así como estás hay miles,  sin importar el género: si es de terror, comedia, acción , hablando de películas… Si no hay groserías, no es mexicana.

Fotografía: Loco x el cine

  • @CharlyPi

    Yo te diría… El estudiante.