El juego entre Dallas y Denver este domingo clarificó dos cosas: primero, los Broncos son el mejor equipo de la NFL (aunque no por mucho porque New Orleans está cerca) y segundo, su defensiva necesita un poco de ayuda. Generalmente, tener una defensiva que permite 48 puntos en un juego sería preocupante; no si del otro lado tienes a Peyton Manning.

La lógica de esto es sencilla y se resume en el viejo adagio que dice que la mejor defensiva es una buena ofensiva, cosa que, con Peyton Manning en los controles es una cosa asegurada. Si yo como entrenador llego a un juego sabiendo que me van a anotar 35 puntos lo único que tengo que hacer es hacer que mi ofensiva anote 36; quien controla el balón ofensivamente controla el juego.

Ahora, como decía, tener que anotar más de 48 puntos en un juego para ganarlo parecería un contrasentido pues parece casi imposible hacer eso cada juego. Es por eso que Peyton Manning es muy importante, pues necesitas un mariscal de proporciones titánicas para hacer que esto funcione. Esta temporada Manning ha acumulado 1,884 yardas por aire, 20 anotaciones y apenas una intercepción. Decir que Manning está teniendo la mejor temporada de un mariscal sería una atenuación. Ahora, ¿cómo es que Manning, a sus 37 años y luego de 4 cirugías, está teniendo la mejor temporada de su carrera?

En mi opinión es por la manera de construir los equipos que tuvieron Denver (antes de la llegada de Manning) e Indianápolis durante la llegada de Manning. Cuando estaba Manning en Indianápolis, Bill Polian (el gerente general en turno y el gerente general más sobrevalorado de los últimos años) construyó su equipo usando a Manning como figura central (la intención fue buena -después de todo, es Manning- pero su ejecución no tanto), y construyó (entre sus últimas selecciones de 1era ronda se encuentran: Anthony Gonzales, Joseph Addai, Donald Brown, Merlin Jackson y Jerry Hughes), equipos mediocres. Por supuesto, Manning siendo el maestro que es hizo que esa mediocridad se convirtiera en competitividad; sin embargo, una vez que se fue Manning la mediocridad se hizo patente en la terrible temporada que los llevó a una marca de 2-14 y a la 1era selección global del próximo año.

Por otro lado, Denver se construyó como un equipo completo en el que, al no haber una figura central (si no contamos el circo de Tim Tebow) que rescatara de situaciones incómodas a los demás tenía que construirse de una manera inteligente. Introduzcan, ahora, a Peyton Manning y tienen un espectáculo ofensivo.

Centrémonos, por lo tanto, en la ofensiva. Manning cuenta con el que es el mejor equipo de receptores en la NFL: primero, con Demaryius Thomas, tienen un un receptor tipo X de características fenomenales; de igual modo, Eric Decker cumple las funciones de receptor Z de manera más que adecuada. Esta temporada, además, Denver agregó a Wes Welker, que probablemente sea el mejor receptor de slot en la historia de la NFL y al ala cerrada Julius Thomas que, hasta ahora, parece indefendible.

Estos tres receptores y esta ala cerrada son la agrupación perfecta para la utilización del personal 11 (un corredor, un ala cerrada y 3 receptores) y Denver lo sabe. Según estadísticas de ProFootballFocus, Denver se ha formado con personal 11 en casi el 70% de sus jugadas (69.51%) y esto ocasiona problemas de esquema en las defensiva rivales pues, al salir con tres receptores, la defensiva se ve obligada a alinearse en sus sub-paquetes defensivos (ya sea en nickel o dime) y esto tiene un doble efecto: primero, o juegas estrictamente hombre-hombre con cada uno de los receptores y te arriesgas a permitir jugadas de alto yardaje o juegas con ayuda de los profundos en cobertura de zona y abres la mitad del campo en donde sólo tienes a dos apoyadores para que el ala cerrada (o el receptor de slot si se desmarca) gane yardas después de la recepción. En segundo lugar, al estar en sub-paquetes defensivos con cinco o seis profundos, te arriesgas a ceder yardas por tierra (la defensiva de los Cowboys cedió más de 110 yardas).

Combinamos todo esto y tenemos como resultado una maquina de destrucción ofensiva que es casi imposible de parar.

Ahora, no hay que olvidar que Manning tiene 37 años y, a lo largo de la temporada y una vez que el clima se vuelva más frío, puede llegar a cansarse y no ser tan efectivo y en esos momentos su defensiva tendrá que mejorar (cosa que harán seguramente una vez que regresen Champ Bailey y Von Miller) pues si nos referimos a la historia veremos que ningún equipo con ofensivas históricas ha ganado el Super Bowl: ni Minnesota en 1998, ni Saint Louis en el 2001, ni New England en 2007 y 2011); pero por el momento, sólo queda relajarse y disfrutar el espectáculo porque estamos en presencia de un grande.

10 para llevar

  1. Es oficial, los dioses del americano odian a Cleveland. Aun así, los Browns están 3-0 en sus últimos tres juegos. Luego de la lesion de Brian Hoyer, Brandon Weeden hizo un trabajo respetable para guiar a Cleveland a la victoria frente a Buffalo.
  2. Si hay algo que me ha sorprendido esta temporada ha sido el avance que ha tenido la defensiva de New Orleans y el crecimiento de Cameron Jordan. Jamás hubiera imaginado que, con el personal que tenían, cambiar a un esquema 3-4 los ayudaría tanto.
  3. Aunque los receptores novatos no ayudan (los Patriots son el segundo equipo que más pases sueltan), creo que el principal culpable de los problemas a la ofensiva de New England es Brady pues ha estado muy errático y no tiene la misma puntería que en otros años. Creo que los Pats, por supuesto, corregirán estos problemas a lo largo de la temporada; pero, por ahora, si hay que apuntar el dedo es a Brady.
  4. Perdido entre un grupo de mariscales jóvenes que incluyen a RGIII, Colin Kaepernick y a Russell Wilson está un tal Andrew Luck a quien quizá recuerden por ser la primera selección global del año pasado. Con actuaciones como la de esta semana nos sigue recordando por qué fue digno de esa selección.
  5. 0-5 y creo que los New York Giants tienen una oportunidad realista (junto con Jacksonville) de tener la primer selección global del próximo año.
  6. Próxima semana: Jacksonvile vs Denver. Si fuera Shad Khan y me propusieran un resultado de 80-10 para no jugar el partido lo firmaría: son 10 puntos más de los anotarían si jugaran el juego.
  7. Creo que Greg Schiano no acaba esta temporada como entrenador de Tampa Bay.
  8. La directiva de Minnesota se ha cansado de decir que apoyan al 100% a Christian Ponder. El domingo firmaron a Josh Freeman a un contrato de $3 millones. Freeman a quien, por su parte, la directiva de Tampa Bay se cansó de decir que lo apoyaban al 100%.
  9. Generalmente escribo esto como a las 12:30-01:00 de la mañana cuando acaba el último juego pero por cuestiones ajenas a mi voluntad (gracias Oakland A’s) este domingo hubo un juego de noche después del Sunday Night así que escribo esto al mismo tiempo que veo el juego.
  10. Lunes por la noche: Jets 13-24 Atlanta