Luego de que salió a la luz que “Robert Galbraith” era en realidad un pseudónimo para J. K. Rowling, el libro se agotó en cuestión de horas. Y es que luego de pasar más de una década escribiendo la saga de Harry Potter, la serie de libros más vendida, su carrera después del éxito abrumador sería seguida de cerca.

Su primera novela, The Casual Vacancy, decepcionó a muchos fans y críticos de literatura al decir que era pretenciosa y se alejaba de a lo que nos tenía acostumbrados. La verdad, sí es un libro muy diferente, pues lejos de tratar con la resolución de un misterio, se enfoca en las tensiones e intrigas que genera un suceso inesperado.

Fue por esto que decidió escribir un nuevo libro bajo un pseudónimo, para no sentir la presión de la expectativa y hacerlo por el simple placer de crear algo.

“Robert Galbraith” trabaja en la seguridad nacional británica y este es su primer libro. Como algunos lectores dijeron en comentarios en la página de Amazon del libro, era poco creíble que un libro tan perfecto fuera de un novato.

¿De qué se trata el libro? Cormoran Strike es un militar retirado que trabaja como investigador privado. El negocio marcha mal hasta que John Bristow, un exitoso abogado, lo contrata para investigar el suicidio de su hermana, una supermodelo llamada Lula Landry. Al mismo tiempo, Strike deberá lidiar con la llegada de Robin Ellacott, una asistente que no puede costear, así como con su vida personal.

Como en todas sus novelas, la prosa de Rowling tiene un ritmo impecable, te lleva de la mano en todo momento. Su capacidad de describir hasta el más mínimo detalle del mundo físico, de la apariencia de los personajes y de su forma de pensar es palpable. Esto, además de su habilidad para escribir personajes creíbles, con una sólida historia que vas descubriendo poco a poco, hacen que te enamores de la obra.

Lo que me sorprendió mucho fue la capacidad de introducir personajes. Hay uno en particular que me ganó en la primera página, algo que no es muy común.

Pero sin duda alguna, lo más fantástico del libro es el detalle con el que el caso está escrito. No se deja ni un cabo suelto, todo los sucesos se entrelazan al final para dar una conclusión que tiene sentido. Si Rowling logró hacer eso a través de siete libros que no era propiamente de misterio, no resulta increíble que en uno solo lograra tal perfección.

Me atrevo a decir que J. K. se coloca con esta obra al lado de los grandes de las novelas de detectives como Sir Arthur Conan Doyle y Agatha Christie.

Sin duda este libro logró posicionarse como uno de los mejores que he leído en mi vida.

Si no lo quieren pedir por Amazon, en El Péndulo lo venden.