Tras varios exámenes de aptitudes y psicométricos ingresas a tu primer trabajo. Nada podría superar la experiencia de incorporarte al mundo laboral. Te dirigen a tu escritorio, más tarde comienzas a hacer migas, y es ahí cuando l@ ves.

Frente a la copiadora o sirviéndose café, no importa dónde ni como, el chiste es que el amor Godínez te está pegando. Con el paso de los días comienzas a convivir con esa persona y todo es cuestión de la primera salida con los del trabajo. Beben unas copas, charlan y te das cuenta de que también hay interés de su parte; después, viene el ansiado beso, seguido del arrepentimiento y la pregunta “¿Por qué me vino a gustar alguien de la oficina?”.

Antes de echar a andar tu imaginación es sumamente importante que distingas si esto es algo pasajero o va más allá. Créeme, si sabes que esto no durará más de unas cuantas semanas te recomiendo que mejor lo evites. No te quemes; cuida tu trabajo. Ahora, si crees formar parte del grupo de los enamorados Godínez, te doy la más cordial bienvenida. Agárrate porque te espera una relación en secreto, casi cual canción de Joan Sebastian, pues tu chamba podría estar en riesgo.

A continuación te dejo una serie de consejos que harán de tu romance algo más tranquilo:

  1. Procura ser discreto: No significa que ignores por completo a tu pareja (aunque sé de casos en los que han optado por hacerlo), simplemente trata de llevar una relación cordial, como con cualquiera de tus compañeros.
  2. Prepárate para los chismes: Recuerda el dicho “pueblo chico, infierno grande”, pues en el trabajo es de los lugares donde más se vive. Ten cuidado con lo que comentas y, sobre todo, a quien se lo dices. Si no confías en la persona (y aún así) es mejor que no reveles nada sobre tu relación.
  3. Cuida tu información: Si deciden hacer pública su relación en las redes sociales procuren tener filtros y demás artimañas para que sus cosas no lleguen a ojos ajenos. Por ejemplo, si tienes Twitter y dentro de tus seguidores tienes compañeros laborales, es mejor que evites escribirle algo a tu pareja por aquello del stalkeo. Sé de alguien que comprobó la veracidad de una relación por esta vía (tú sabes quien eres).
  4. Cada cosa en su lugar: Conforme avance su relación será más complicado aguantar esas ganas de darle un beso o simplemente tomarlo de la mano. Muérdete un… labio y haz de tripas corazón. Trabajo es trabajo.
  5. Aguas con el rendimiento: Tu amorcito y tú deberán estar conscientes de que están ahí para “producir”. Es importante que no descuiden sus labores diarias por estar escribiéndose mensajitos de amor vía Whatsapp o platicando del día a día en Skype. Más tarde habrá tiempo para ustedes en la comida o en un coffee break, pero hagan lo suyo.

A pesar de que suena aterrador y un tanto de flojera, te aseguro que valdrá la pena. Míralo por este lado: no todos tienen la oportunidad de ver al susodicho diario ni compartir la comida con él. Además, sé de muchos romances que inician en el trabajo y terminan en relaciones increíbles e, incluso, en matrimonio. Sólo toma en cuenta todos los aspectos y evalúa. ¡Suerte!