Podría empezar con la palabra hermandad, en México no se necesita mucho para considerarte amigo de alguien, la unión y calidez de las familias mexicanas es inigualable, lo que hace a México inigualable. Lo que siento por México no se describe con palabras, más bien se expresa con “Cielito Lindo”, con la música de Chava Flores, con guirnaldas y con sonrisas.

Este país se ha considerado de maneras distintas, criticado por personas externas y hasta por nosotros mismos, vemos a México como un lugar de corrupción, deshonesto y sucio. Pero sinceramente, no creo que tú o yo seamos la excepción. Cada país tiene lo suyo y mi pregunta es ¿Qué hay en México que hace que algunos se sientan como en casa? México tiene lugares hermosos que visitar como sus playas, museos, centros arqueológicos y monumentos que lo embellecen como a ninguno otro.

Tal vez los mexicanos no sepamos cuidar de estos lugares como debe ser y no seamos tan decididos como para visitar estos lugares por nuestra propia cuenta y apreciar lo que tenemos ante nuestros ojos. Pero es un orgullo tener estos lugares donde te puedas identificar, no solo con esas cosas materiales o naturales, sino también con las personas que comparten alguna pasión contigo, sintiendo cosas iguales a las que tú sientes.

Las personas que vivimos en México tenemos tradiciones, las cuales en sus respectivas fechas las celebramos en grande y es ahí donde puedes ver la nobleza, el orgullo, la felicidad que causa en tí tu país; por el simple hecho de celebrarlo ya sea disfrazándote, adornando la casa, o durante las reuniones familiares mexicanas, que aunque seas ajeno te hacen sentir como uno más de su propia familia, cómodo y a gusto en ese ambiente.

En México la belleza se encuentra de muchas maneras, en sus paisajes, en su gente, en sus tradiciones, en sus trajes típicos y en su gastronomía. Estoy orgullosa de ser mexicana porque soy una pequeña parte de algo muy grande, porque todos como mexicanos formamos parte de esas tradiciones, de esos trajes típicos, esos domingos familiares; estoy orgullosa de ser mexicana porque quiero y porque tengo razones para estarlo.

Estoy orgullosa de las historias que se cuentan de un México prehispánico, el saber cómo era antes y cómo fue cambiando. De que sea un país con zonas arqueológicas únicas, rico en cultura y que los visitantes puedan apreciarlo y recorrerlo con alegría.

Si digo México, digo “es mi país, es mi hogar” a dónde puedo regresar por un apapacho, porque si volteo a cualquier lado puedo ver a las personas sonrientes; digo palacio de bellas artes, digo personas cálidas, calles con pequeños jugando fútbol e imitando a rafa Márquez, digo colores, digo belleza, digo “esta es mi Tierra”, digo patria y esperanza … Si digo México, ¡digo amor!

En colaboración con Sharon Hernández. Fotografía: Animal Político