Hace unos meses escribí un texto en el que trataba de poner sobre la mesa cómo Hago Chávez lastimó a Venezuela y a la libertad humana. Debo aceptar que cuando escribí esto me sentía demasiado liberalista (lo notarán en las referencias que uso), puedo entender que no todos estén de acuerdo con mi postura, pero en sí, el motivo por el que escribí esto fue para tratar de explicar en pocas palabras el porqué de mi repudio al régimen político que impuso en Venezuela.

Creo que con la muerte de Chávez, las nuevas elecciones que se realizarán son una buena oportunidad para hacer un análisis de la situación actual de ese país y su posible futuro. Les comparto esto que escribí hace unos meses. Radicales, por favor no se lo tomen a mal.

Hugo Chávez siempre declaró públicamente su postura bolivariana y sus deseos de transformar a Venezuela en lo que él llamaba “un socialismo del Siglo XXI”, que lejos de ser un nuevo socialismo con ideas y bases renovadas, lo único que cambia es, como en su nombre se refleja, el siglo en el que se aplica. No se puede negar que los objetivos del socialismo pueden llegar a ser legítimos y hasta cierto punto comprensibles; sin embargo, las formas e ideas que propone son irreales, autoritarias y violan un sinfín de libertades humanas. ¿Cuáles son algunas de esas ideas/acciones y cómo llegan a violar las libertades del hombre? A continuación hablaré de algunas de estas acciones y como impactan en las libertades del ser humano.

En octubre pasado Chávez fue reelecto para gobernar seis años más, y hay que recordar que lo hizo desde 1999. ¿Por qué es peligroso que una persona se encuentre en el poder por largo tiempo? Pongámonos a pensar en las razones que una persona tendría para permanecer en el puesto de gobernante absoluto por decenas de años. Existen dos respuestas que serían las más rápidas y probablemente las más comunes. La primera (de los partidarios del dictador), quienes dirían que el individuo debe permanecer en el poder porque solamente él es capaz de ver los intereses de la mayoría y sobre todo “defender al pueblo y llevarlo por el camino correcto”. También tendríamos la otra respuesta (de los opositores), quienes dirían que una persona desea permanecer por un hambre insaciable de poder y un enorme amor propio; amor que causa que este dictador se vea a sí mismo como una figura al nivel de algún dios, que es el único capaz de saber lo que el pueblo quiere y dar al pueblo lo que él considera que necesita.

De hecho resulta inquietante que el propio Simón Bolívar haya hablado y criticado esta situación. En el Congreso de Angostura de 1819 se proclamó respecto al tema con las siguientes palabras:

Nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y él a mandarlo, de donde se originan la usurpación y la tiranía.

Hay gente que pudiera argumentar que el régimen de Chávez no podría considerarse como un autoritarismo, ya que ha sido elegido democráticamente, pero valdría la pena preguntarse ¿qué una elección sea democrática podría ser sustento suficiente para invalidar la existencia de un autoritarismo? La respuesta sería no, aunque si bien es cierto que en primera instancia podríamos encontrar que autoritarismo y democracia no se pueden dar en un mismo momento, existe una forma del autoritarismo que encaja perfectamente dentro de la democracia. Esta forma es conocida como populismo autoritario y tiene como principal riesgo dividir la sociedad en dos partes (suena conocido, ¿no?): ricos y pobres, patriotas y no patriotas. Toda esta separación causada por el populismo provoca que los seguidores del líder político se sientan cada vez mas separados del otro sector de la población y, por lo tanto, más identificados con discursos que promueven el fin del otro sector poblacional. No nos es ajeno escuchar a políticos decir que acabarán con “la clase privilegiada” y, por lo mismo, también somos testigos de cómo la gente infla de poder al líder político y le da todo el poder de decisión, dejando atrás el principio de la democracia, que es justamente el poder del pueblo.

Otro aspecto en el que podemos encontrar una inminente amenaza contra la libertad es la militarización del gobierno venezolano. Si nos remontamos al pasado de Hugo recordaremos que sus primeros acercamientos al gobierno fueron por medio del Ejército. Cabe recordar que en el año de 1992 intentó junto a otros militares concretar un golpe de estado, el cual fracasó. Pero, ¿qué tiene que ver el gobierno se encuentre militarizado? No quiero ofender a nadie que se encuentre familiarizado con el Ejército, pero es propio de los militares usar la violencia dentro de su vida cotidiana. Entonces pensemos, si existe un populismo autoritario que separa a la población en dos segmentos y el segmento opositor se quisiera pronunciar en contra del mandatario, sabiendo que el equipo del mandatario es en su mayoría gente de formación militar, todo nos indicaría que la solución podría ser reprimir violentamente a este segmento de la población. Por lo tanto, se puede concluir que en un estado militarizado reinarán el autoritarismo y la represión en lugar de la libertad y la paz.

Para terminar valdría la pena remarcar que en un gobierno como fue el de Chávez, el gobernante máximo es el que decide las actividades económicas que serán primordiales en el país: los precios de muchas mercancías y servicios, la información que se debe conocer y hasta lo que se debe ver y escuchar en radio y televisión. Este gobierno viola cualquier principio de libertad y atenta contra el derecho de elección de los ciudadanos. Antes de ser bolivariano se es venezolano, antes de ser venezolano se es ciudadano del mundo, antes de ser ciudadano del mundo se es humano; y ser humano implica ser libre. Si se viola un principio fundamental de la esencia humana poco importa el fin que se busque o la ideología que se quiera seguir.

Muchas veces se critica al liberalismo con el fundamento de que promueve que el hombre sea visto como una unidad de producción y se deje a un lado su totalidad, esto si se analiza profundamente resultaría ser falso. Y en todo caso la ideología que ha intentado borrar parte de la esencia del hombre ha sido el socialismo. Para muestra un botón, el caso del que hablamos en este momento, el del socialismo que en el nombre de Bolívar, Hugo Chávez impuso en Venezuela y que se ha encargado de violar garantías individuales sin importar clase social y convirtiendo a cada miembro de la sociedad en uno mas de la colectividad, dejando a un lado los intereses individuales y los deseos de cada quien.

El futuro de la sociedad no solo en Venezuela, sino en el mundo entero, es incierto. Pero quisiera dejar una muy buena descripción que hace Thomas Sowell de lo que hoy es nuestra sociedad:

Uno de los tristes signos de nuestros tiempos es que hemos demonizado a los que producen, subsidiado a los que se rehúsan a producir y canonizado a los que se quejan.

El socialismo ha lastimado la identidad del ser humano a lo largo de la historia (U.R.S.S., Cuba, Venezuela) a veces en el nombre de Marx, otras en el nombre de Guevara y recientemente en el nombre de Bolívar. Creo que es momento de darle una oportunidad al liberalismo y hacerlo en el nombre de Hayek y Von Mises, pero más que en nombre de ellos, en el nombre del ser humano y su libertad.