El Centro Histórico de la Ciudad de México es uno de mis espacios favoritos en la capital por la manera en la que se puede presenciar el progreso en las tecnologías constructivas y en los métodos de diseño que ha experimentado nuestro país. Sin embargo, a pesar de su gran oferta de espacios culturales y dedicados al diseño, como el MUMEDI o el Museo Franz Mayer, siempre he sentido que hace falta un espacio que establezca un diálogo efectivo entre el diseño contemporáneo con la majestuosidad de las casas señoriales que plagan el primer cuadro de la capital.

Es por esto que cuando me enteré sobre los planes de Grupo Habita de abrir un hotel boutique en esta zona, me interesé en el proyecto rápidamente. Para quienes no están familiarizados con dicha empresa, es uno de los grupos hoteleros mexicanos más reconocidos por sus interesantes proyectos en el país y en el extranjero. Usualmente destacan por rescatar construcciones con gran valor histórico o arquitectónico, para restaurarlas y convertirlas en pequeños hoteles con un enfoque en alto diseño y hospedaje de primera calidad.

Desde la apertura del Hotel Habita en Av. Presidente Masaryk en 2000, Grupo Habita no ha dejado de expandirse, y a la fecha cuenta con 11 hoteles en México y uno en Estados Unidos, cada uno con un enfoque e identidad plástica totalmente diferente. Asimismo, GH siempre se ha caracterizado por emplear talento mexicano para distintos aspectos se sus hoteles: como la arquitectura de Enrique Norten (Hôtel Americano en NYC y Habita en D.F.), Javier Sánchez (Condesa DF en la Ciudad de México) y Legorreta+Legorreta (Hotel La Purificadora en Puebla).

breakfast5El Downtown Mexico, es su más reciente apertura en nuestro país y se ubica en la calle Isabel la Católica #30, a unos pasos de Madero, por lo que el acceso a pie es sencillo y disfrutable. El edificio en cuestión es el antiguo Palacio de los Condes de Miravalle, y por sus características generales se puede considerar dentro del rubro de casas señoriales, tipología común de la arquitectura virreinal. Por su fachada de mampostería, sobrejambas de piedra chiluca, balcones coloniales y portón de madera podría ser difícil asociar al hotel con los otros ejemplares del grupo como el minimalista y ultralujoso Habita Monterrey, diseñado por Joseph Dirand, autor de la boutique de Alexander Wang en Beijing. Sin embargo, en dicha cualidad radica el éxito de Grupo Habita, pues aunque tienen esquemas de diseño muy exitosos para cada hotel, no son repetidos. Esto asegura una experiencia diferente y única en cada uno, y el deseo de explorar los otros ejemplares.

025dsdowntown_0Al entrar al edificio, después de recorrer un corto vestíbulo puntuado por una monumental luminaria, se llega al claustro: un espacio icónico de la arquitectura mexicana virreinal, el cual articula el espacio del hotel en su totalidad. De este punto se puede subir a los niveles superiores o recorrer los pequeños locales comerciales en planta baja. El claustro está repleto de árboles perfectamente podados, los cuales proporcionan sombra y crean una vista realmente impresionante desde niveles más altos. En el primer nivel, junto con el lobby y el Breakfast Patio, se encuentran las 17 habitaciones de lujo del hotel: todas con vista al claustro y la mayoría con vista a la calle. Asimismo, todas éstas cuentan con amenidades de lujo como pantalla plana, iPod dock, tina y regadera de lluvia y productos de belleza C.O. Bigelow Apothecaries. Sin embargo, las habitaciones también se caracterizan por sus muros de mampostería expuesta, bóvedas catalanas originales y celosías de tabique de barro cocido en lugar de muros divisorios.

pool1_04Sobre este nivel, también es posible presenciar un impresionante jardín vertical a triple altura que jerarquiza uno de los restaurantes en planta baja, así como las boutiques del primer nivel. En el nivel de azotea se encuentran el Rooftop Bar y la alberca, caracterizados por cómodo y llamativo mobiliario, así como por impresionantes vistas del centro de la ciudad. En este espacio también es posible presenciar una impresionante celosía de los ya mencionados tabiques de barro, los cuáles son un importante leitmotif de la identidad del hotel.

Este edificio es una muestra de la manera en la que las restauraciones se deben hacer: proporcionando un ambiente estimulante sin condicionar la identidad y espíritu del lugar. Ya sea para comer en Azul Histórico, desayunar en el Breakfast Patio, o comprar charcuterie en La Jersey y chocolates en Qué Bo!, el Downtown México es un espacio que se debe conocer en su siguiente visita al Centro Histórico.