Cinco años después de que el mundo del Upper East Side de Nueva York se dio a conocer en la controversial y aclamada serie Gossip Girl, ésta llego a su fin el pasado 17 de diciembre. No sin antes atar los últimos cabos sueltos y, obviamente, el más importante: la identidad de Gossip Girl.

Basada en los libros de la autora Cecily von Ziegesar, “GG” estuvo al aire durante seis temporadas y un total de 122 episodios. Para quien no lo sepa, las historias y las tramas giran alrededor de las vidas de los pubertos/adolescentes/jóvenes privilegiados de NY las cuales son presa de “Gossip Girl”; una columnista cuya identidad se mantuvo en secreto durante toda la serie que, en pocas palabras, se encarga de publicar y divulgar todo tipo de secreto/chisme/indiscreción de estas personas.

Desde su principio la serie llamó la atención de un gran número de televidentes de todas las edades y ambos géneros, aunque algunos lo quieran negar. Gracias a esto logró sobrevivir a la huelga de escritores del 2007 y fue de las pocas series nuevas que obtuvo un gran número de episodios extras después de que escritores y casa productoras llegaron a un acuerdo.

Fue también el mejor estreno que tuvo la nueva casa The CW, naciente de la fusión de la WB y UPN un año antes.

Hay quienes opinan que cada temporada las historias se volvieron cada ves más vacías y repetitivas, que con el pasar del tiempo la serie iba perdiendo el hilo y la magia del principio. Para ponerlo de manera más amable la primera temporada fue excelente y no logró superarse a sí misma.

Esto no significa que el resto de las temporadas no fueras buenas, solo que no fueron tan buenas como la primera. Aún así, tuvo muy buenos momentos, tramas complicadas, personajes trascendentales y situaciones que pusieron a más de un personaje en situaciones de vida o muerte.

El modo en el que funcionó esta serie, durante sus seis temporadas, era bajo la ley del todo o nada. Los personajes, las historias y las tramas o funcionaban o no. Eran buenas o malas. Ninguna de las anteriores llegó a ser más o menos buena o más o menos mala con cosas buenas rescatables. Un claro ejemplo de esto fueron tanto la protagonista, Serena,  y la antagonista, Blair.

Si comparamos ambas historias, Blair luchó por el amor de su vida (lo que se volvió la historia central de la serie, la que nos mantuvo gritando, maldiciendo y aventando objetos al televisor), formó una carrera y, aunque heredado, se convirtió en la cabeza de su propia compañía. Serena tuvo muchos novios. Estos dos personajes fueron tanto amigas como rivales en una constante lucha por el poder de su propio mundo.

Gracias a que las historias de los personajes no tenían limitaciones económicas de ningún tipo tampoco tuvieron límites los lugares o las situaciones que se veían en cada episodio. Aviones privados, mansiones, penthouses, joyas, coches último modelo, escandalosos vestuarios y todo tipo de lujos acompañados de muchos vicios y excesos.

Si fuera a resumir la serie la dejaría en dos historias centrales: la identidad de Gossip Girl, y la historia de Chuck y Blair, las cuales se resuelven después de una larga espera en el final.

No le voy a arruinar el final a nadie. Sin haber visto el final todos saben que Chuck y Blair terminan juntos, pero no la identidad de “GG”. En el final la identidad de la columnista más famosa de NY es revelada por ella misma. Lo cual trae de regreso a varios personajes de las temporadas anteriores por unos segundos para ver sus reacciones (Vanesa, Juliette, Lola), incluso al actual gobernador de NY y a la original Gossip Girl, Kristen Bell (Verónica Mars) quien prestó su voz en casa episodio para dar vida a “GG”, que hace un cameo durante el episodio como ella misma.

La última escena se da cinco años después, en una boda, donde de manera tanto sutil como muy ambigua nos permite ver qué fue de cada uno de los personajes con el regreso de Jenny y Eric que se unen al resto del elenco para decir adiós.

Desconozco si en los libros se revela la identidad de GG de la misma manera que en la serie e incluso si es la misma persona. Para no decir de más si fue un shock la revelación, nunca me lo imagine ,ni lo vi venir; tiene mucho sentido y te hace querer ver toda la serie de nuevo aunque me sigue generando mucho conflicto.

Fue un buen final, digno de la serie. Es lo que se logra cuando se sabe de antemano que no van a regresar el siguiente año, como pasó este año con One Tree Hill y Desperate Housewives.

La serie termino cuando tenía que terminar y estoy seguro que pasará con honores en la historia de la televisión. Está en la naturaleza humana, o al menos en la gran mayoría de las personas que conozco, la fascinación y la inquietud que genera un buen chisme o escándalo. La necesidad de hablar de alguien más mientras no se hable de nosotros o lo que no queremos que salga a la luz. Pero como bien dijo alguna vez “GG” la verdad siempre encuentra su manera de salir y ella estará ahí para contarlo.