El pasado 21 de enero se estrenó en Estados Unidos una nueva serie de Fox: The Following. Uno de los estrenos más esperados y prometedores para este año que, además, marca el regreso del renombrado Kevin Bacon.

En un género bastante explotado esta nueva serie trae un nuevo estilo de contar historias de crimen y asesinatos. La serie sigue la vida de Ryan Hardy (Kevin Bacon), un detective retirado cuyos demonios del pasado aún lo persiguen. Ryan se ve forzado a salir del retiro cuando su contraparte en esta historia,  Joe Carrol, interpretado por el actor James Purefoy, escapa de prisión después de seis años de estar recluido por el asesinato de catorce jóvenes de las cuales era profesor de literatura.

La trama no se desarrolla con Hardy persiguiendo a Carrol mientras lucha contra sus propios tormentos. La genialidad de la historia es que la maldad de Joe es como un virus que puede despertar la maldad en cualquiera que tenga el potencial. ¿Por qué perseguir a un asesino cuando se pueden perseguir a todos los que están haya afuera?

Hardy y su equipo se verán forzados a trabajar con Carrol para atrapar  a todos los “amigos” (como él los llama) de este asesino que pueden ser y estar en donde sea. Este factor clave le agrega una gran cantidad de suspenso a una historia ya fuertemente cargada; nadie es quien parece ser. Estoy seguro de que a lo largo de la temporada nos llevaremos más de una sorpresa, como ya pasó en el piloto.

Tanto protagonista como antagonista son el resultado de un increíble grupo de escritores. No hay negro ni blanco, sino una gran cantidad de grises.

Esta historia es un thriller lleno de suspenso, acción, drama y terror. Un punto clave para el éxito de esta historia en el género de terror es el hecho de que todo lo que vemos en cada episodio no es algo ajeno a la realidad. Cualquiera puede ver y asustarse con un programa de zombies pero podemos estar seguros de que no encontraremos una horda de muertos vivientes afuera de nuestras casas. Un asesino en serie es una historia completamente diferente. Espero que se exploré la complejidad de la mente de un asesino. Esa necesidad y torsión de la mente humana en ver arte en la muerte de alguien más.

Atención: continúe leyendo bajo su propio riesgo ya que puede que alguno que otro detalle del episodio pilotó sea revelado.

La única queja, decepción o “eso ya lo veía venir” del piloto fue que  mientras empezaba el episodio y se iban listando los actores alcancé a leer el nombre de Maggie Grace. Inmediatamente la ubique por su participación en Lost y Búsqueda implacable. Rogué y esperé que su papel no fuera de secuestrada o muerta como acostumbra.

Todo comenzaba bien cuando Sarah, el personaje de Grace, había sido la única víctima de Joe Carrol que había sobrevivido al brutal ataque. Desde un principio podemos ver una fuerte conexión entre Ryan y Sarah, él le salva la vida cuando ella es atacada y ahora que el asesino ha escapado, es su deber protegerla.

Esta relación nos da una pequeña luz de esperanza de que a lo largo de la historia la relación de estos dos personajes crecerá y creará en ellos la fortaleza que necesitan para sobrevivir. Pero la luz se apaga muy rápido y Grace hace honor a su nombre. Es una pena, en verdad creo que es una muy buena actriz pero en todos sus proyectos la siguen matando.

No se pierdan esta nueva serie que esta programada para entrenarse el 21 de febrero en México. Estoy seguro de que quedarán atrapados en la historia desde el principio, estarán cuidándose de cualquier ruido que escuchen en la noche y sospechando de cualquier persona que ven en la calle.