Por Santiago Betancourt y Javier Rincón

Necesitas haber tocado por lo menos tres años el piano además de tu instrumento principal. Tienes que pasar ocho exámenes: cuatro de solfeo, uno de armonía y otro de piano; si lo logras, puedes demostrar qué tan bien tocas. No es ninguna escuela japonesa o algún conservatorio europeo, es la Escuela Superior de Música de Bellas Artes (ESM). ¿Todavía quieres estudiar jazz?

“Yo tuve que quedarme a dormir en la calle, en Churubusco, para conseguir solamente la ficha… eran tres días de entrega y cada día daban 60 en total”, dice Citlali Toledo, alumna de segundo año de Jazz canto y scat.  -“Al final sí me quedé, a la primera, y esa vez sólo entramos tres cantantes”.

[quote_right]“Yo tuve que quedarme a dormir en la calle, en Churubusco, para conseguir solamente la ficha…” [/quote_right]La ficha asegura un lugar en el proceso de inscripción, posteriormente se realizan los exámenes teóricos y uno psicométrico. Se demuestran los conocimientos de armonía y ritmo, y en el de instrumento se interpreta una pieza ante tres jueces.

“El proceso de selección es complicado porque somos una universidad pública  gratuita y eso provoca que tengamos una gran demanda”, explica el guitarrista Eduardo Piastro, coordinador de la carrera de Jazz. -“Solamente podemos admitir a tantos estudiantes porque esa es la atención que tenemos”.

[quote_left]“Un profesor me dijo que sólo uno de cada 20 estudiantes terminaba la carrera”[/quote_left]La ESM ofrece, en nivel superior, 20 licenciaturas en diferentes instrumentos y una Licenciatura en Jazz con 10 especialidades (9 instrumentos y una en canto). La escuela también imparte los grados básico y medio superior, el símil a estudiar una primaria y un bachillerato de pura música.

“Un profesor me dijo que sólo uno de cada 20 estudiantes terminaba la carrera”, comenta Citlali. El total de alumnos inscritos en Jazz actualmente, es de 120 sumando a las cuatro generaciones.

Estudiar música es como cualquier otra carrera. Tienes materias prácticas y teóricas. Eliges tus horarios y el sistema de calificación es por año, no por semestre.

Ingrid y Jenny Beaujean, hermanas gemelas, salieron de la escuela hace cinco años. Estudiaron la especialidad en canto y scat y recuerdan que las materias teóricas se les hacían las más complicadas. Jenny le roba la palabra a Ingrid y comenta, “Pero a los instrumentistas se les dificultan más los ensambles porque tienen que leer todo a primera vista, a los cantantes nos dan chance de estudiar un poco y luego ya llegar al ensayo”.

Rodrigo Barbosa, baterista de Los Dorados también es exalumno, estudió Percusiones cuando todavía no existía el título de licenciado en Jazz. Después de un concierto en la Estela de Luz en Reforma recuerda que era un reto, sobre todo las clases de armonía.

Cada año, la escuela organiza un festival de Jazz de alumnos y profesores. “Era como un reto de a ver quién tocaba en más ensambles”, dice Barbosa. “Era casi casi de –‘¿En cuántos vas a tocar? –No pus yo en 9 –No pus yo en 11 –Puta, este güey ya valió madres…’ Como que ahí se veía qué tan solicitado eras”.

Para él, la competitividad era cosa de todos los días.

Durante la carrera, muchos alumnos crean sus grupos para tocar en restaurantes y bares y ganar algo de dinero o hacerse de un nombre. Esto provoca que se llenen de faltas en la escuela.

Cuando las gemelas iban en segundo semestre, empezaron a tocar con la Big Band Jazz de México, uno de los grupos más populares del género, y con Magos Herrera, una de las cantantes más importantes de la escena nacional. Citlali, por ejemplo, está cantando en cinco grupos en este momento, y con cada uno de ellos ensaya por lo menos dos horas a la semana.

Las faltas no le hacen bien a la calificación, pero los profesores te ayudan, al final también son músicos y entienden, dice Citlali -”Es de, -Te doy permiso de irte, pero me traes la tarea”.

Después de los cuatro años que dura la carrera, llega el momento de titularse y muchos no lo hacen. Algunos llevan tiempo tocando y trabajando, faltando recurrentemente y solamente esperan que terminen sus clases para salir por completo al mundo laboral, no ven un papel como algo importante.

Puede obtenerse el título haciendo una Tesis o realizando un concierto. Este último es el más solicitado, y consiste en un análisis teórico de algunas piezas elegidas por los examinadores y su interpretación en vivo. El último que se realizó, en noviembre de 2012, fue el examen no. 255 y el Jazz alcanzó el grado de licenciatura hace 14 años.

¿La Superior es la mejor escuela? Ingrid responde que no: [quote_center]“Para nada, yo diría que es de las únicas. Si no hubiéramos estado ahí, no hubiéramos entendido la esencia del jazz…”[/quote_center]

Hay más escuelas en México para estudiar música, pero Licenciatura en Jazz sólo la imparten la Superior, la Universidad Veracruzana y la de Ciencias y Artes en Chiapas.

“Algo tiene esa escuela, tiene un alma y un amor por el jazz, que te hacen realmente querer a los grandes… Esa es una de las cosas que tiene la Superior, que realmente la pasión por el estilo es muy pura”, termina Rodrigo Barbosa recordando su paso por la escuela.

 

  • Diego Martinez

    hola, mi nombre es Diego, y vouy a hacer el examen a la ESM, pero no se que vendra, o que me preguntara, lo hare para piano jazz, podrias decirme que viene o como es el examen de admisión ?
    o sabrias de alguein con quien poder contactarme para averiguar ?
    en seri oquiero quedarme y quiero saber que vendra para trabajar duro en ello y lograr pasar mi examen.
    de antemano gracias.