Técnicamente “huevos” no es el nombre correcto pero, sinceramente es el más usado para referirse a un par de testículos.

Por favor, que nadie se vaya a ofender o sobresaltar porque:

a) Ese es su nombre correcto, no es ofensa o bajeza de mi parte;

b) Todos los hombres tenemos un par, y las mujeres un par de su equivalente;

c) Son inequívocamente parte fundamental/esencial/trascendental de por qué hay tanto humano rondando por ahí.

¿Y entonces porque la reciente fascinación con el par? Pues por el cáncer testicular y la poca difusión al respecto.

Hace muchos ayeres los humanos nos moríamos de virus, parásitos, hongos y bacterias que hoy no representan problema alguno para la sociedad. Hay algunos que ya se erradicaron. Pero, de algo nos tenemos que morir. Todos. Sin excepción. Ni modo.

Y dado que la expectativa de vida va aumentando, las principales causas de muerte van cambiando también. Hoy el trío mortal son las enfermedades cardiovasculares, el cáncer y la diabetes.

Para explicar rápidamente la fisiopatología del cáncer básicamente podemos resumirla en que: las células se replican tantas veces y por tanto tiempo que tienden a cometer más errores, al estar expuestos a tantos cancerígenos (radiaciones, luz solar, tabaco, alcohol, etc.) provocamos errores en la replicación y suo resultado. El cáncer es el crecimiento acelerado y desordenado de una o un grupo de células, lo que genera neoplasias o tumores.

Hablar bien de cáncer implicaría mucho más de lo que ustedes quieren leer ahora y de lo que yo pudiera escribir. Pero dejémoslo en las cosas básicas. La definición ya está.

Ahora, cada cáncer es diferente, lo que conlleva un tratamiento y pronóstico diferente. Podemos hablar de la edad del paciente, la localización del cáncer, el estadio en el que se diagnostica, etcétera y muchos más etcéteras.

[quote_right]El cáncer testicular es uno de los cánceres que tiene mejor pronóstico si se detecta a tiempo.[/quote_right]

Pero volviendo al tema de “ese par” mi decisión por dedicarle un post al cáncer testicular fue debido a que me percaté de la poca, si no es que nula, difusión y educación de este padecimiento. El hecho de que el cáncer testicular sea la neoplasia más común entre las edades de 15 a 35 años (en promedio) y nadie diga nada al respecto es bastante preocupante. Sobre todo porque en este grupo de edad, si algo tenemos en común es ese valemadrismo desinterés por las cosas y la innegable e idiota filosofía del “a mi no me va a pasar”.

Afortunadamente el cáncer testicular es uno, si no el principal, de los cánceres que tiene mejor pronóstico si se detecta a tiempo. En varios estudios se reportan valores de sobrevida del 95% de los pacientes. Pero yace en este párrafo la clave: “si se detecta a tiempo”.

La clave para la prevención es la autoexploración, donde el solo nombre indica qué es lo que uno tiene que hacer. Lo importante de ella es que se debe de hacer regularmente y así, que cada quién sepa identificar qué es normal y qué no lo es para una detección oportuna. Cualquier crecimiento, irregularidad o masa detectada debe de ser motivo de consulta. Por lo general son indoloras, lo que hace que no les tomemos muy en cuenta. Y la segunda parte clave de la prevención, repitiendo, es quitarse el “a mi no me va a pasar”, nada pierde uno con una autoexploración de rutina. De nuevo, lo importante es la prevención.

[quote_left]La autoexploración testicular debe de ser algo normal, como cepillarse los dientes para evitar caries.[/quote_left]

Utilizando índice y pulgar, suavemente para evitar molestias, se recorre y toca cada testículo en busca de masas u anormalidades en cada uno de ellos. Simple, rápido y sencillo. No implicada nada más.

El tabú que existe alrededor de este tema es algo que se debe de eliminar de inmediato. Ni si quiera debería de ser un tabú. Debe de ser algo normal como cepillarse los dientes para evitar caries, hacer ejercicio para combatir la obesidad o no fumar para prevenir el cáncer pulmonar.

La difusión y educación corresponde un trabajo para todos. Si no existen campañas que promocionen la salud, debemos de promoverlas nosotros. Si nuestro médico de cabecera no nos orienta, debemos exigir la orientación. Si en las escuelas no se educa a los alumnos a tomar conciencia con respecto a su salud, debemos educarlos nosotros mismos.

Literalmente la solución está en nuestras manos.