Una ciudad requiere de una gran cantidad de servicios para satisfacer las necesidades de una población siempre creciente. La larga lista incluye bancos, zonas comerciales y económicas; dichos establecimientos siempre han estado incluidos en la traza de pueblos y ciudades, pues se consideran indispensables para el correcto funcionamiento de un asentamiento urbano. Sin embargo, las áreas de entretenimiento y esparcimiento comúnmente son limitadas y enviadas a la periferia de las ciudades, por lo que nunca tienen una integración real con ellas.

Pero esta situación ha cambiado radicalmente en los últimos años: cada vez es más común tratar de integrar la ciudad de una manera más profunda con estadios y sedes deportivas, acercando a la gente a eventos de este tipo. Es por esto que se han escogido terrenos estratégicos en varias poblaciones para la construcción de centros deportivos y de recreación que van más allá de estadios o arenas. Es decir, que buscan integrar diversas actividades recreaciones que reconecten a las personas con la ciudad y con ellos mismos.

03warrior

Foto: archdaily

Un excelente ejemplo de esto es el nuevo estadio para los Golden State Warriors en San Francisco, diseñado por Snøhetta y AECOM. Se trata de un grandísimo terreno, de 170,000 pies cuadrados de construcción y 333,000 de espacio libre, con una vista privilegiada de una de las zonas más emblemáticas de la ciudad: la bahía. Es precisamente este elemento el punto focal utilizado para el resto del desarrollo, pues todos los elementos parecen partir de ahí, y se elevan gradualmente hasta llegar al estadio.

Otra consideración importante en relación al gran cuerpo de agua, es el hecho de que el sitio servirá como embarcadero de kayacs, así como de estación del ferry y de taxis acuáticos. Del embarcadero, se tiene acceso al anfiteatro mediante escaleras monumentales, que más que circulación vertical han probado ser de los espacios urbanos más utilizados por los usuarios como lugar de encuentro.

02warrior

Foto: archdaily

El resto del emplazamiento se trató de manera que las alturas utilizadas fueran bajas, para asegurar que siempre hubiera vistas hacia el agua, la ciudad y hacia el puente de la bahía. Asimismo, esta decisión ayuda a evitar áreas escondidas u oscuras que fomenten actividades ilegales y reventa de boletos en las premisas del estadio.

Otros puntos importantes en la explanada principal son kioscos para favorecer la venta de productos oficiales, así como una pequeña sala de cine para mostrar documentales sobre la ciudad y producciones de artistas locales. El edificio principal cuenta con 105,000 pies cuadrados dedicados a comercios; de esta manera se tiene un doble uso de la construcción, haciéndola bastante más rentable. La fachada consiste de una envolvente de chapa perforada traslúcida, de esta manera se crean conexiones del estadio a la bahía, a la ciudad y al emplazamiento en sí. Contrario a lo que se ha hecho previamente en sedes deportivas, la Golden State Warriors Arena se abre a su contexto en lugar de aislarse.

En adición a estas consideraciones en su diseño, los arquitectos responsable se encargaron de proporcionar beneficios al medio ambiente. Entre las medidas que tomaron, una de las más notorias, es el hecho de trasladar el estacionamiento a una discreta estructura en el límite del terreno con la calle. De esta manera en lugar de desperdiciar metros cuadrados en una plancha de concreto, se aprovechó para las diversas atracciones que se mencionaron previamente. Asimismo, se designó una de las áreas verdes del emplazamiento para filtración y aprovechamiento de aguas pluviales.

06warrior

Foto: archdaily

Sin duda alguna, esta tipología de estadio tiene grandes beneficios tanto para las ciudades como para la industria deportiva, pues presenta grandes beneficios para ambos. Mientras se dona una pieza importante de espacio público a las ciudades, el hecho de contar con áreas comerciales asegura que el complejo en cuestión no quedará en desuso la mayor parte del tiempo, sino que se convertirá en un lugar involucrado en la vida de los habitantes del tejido urbano para el que se ha diseñado.