Antes que nada, la novela de El Hobbit fue publicada hace 75 años, por lo que esta reseña será más que nada una colección de impresiones que tuve mientras veía la película y algunas reflexiones posteriores.

A pesar de esto me atrevo a decir que esta es una reseña libre de spoilers.

Primero, aunque el título de la película sea El Hobbit, el guión, escrito conjuntamente por Peter Jackson, Guillermo del Toro, Fran Walsh y Philippa Boyens, cuenta más bien tres historias: primero está la trama principal que es, por supuesto, los eventos narrados exclusivamente en la novela homónima de J.R.R. Tolkinen, esto es, las aventuras en las que se ve envuelto Bilbo Baggins cuando se une a un grupo de enanos para recuperar un tesoro robado por el dragón Smaug. A esta historia, sin embargo, se le añaden dos tramas secundarias que no aparecen en el libro. La primera de éstas, sacada de El Silmarillion, aborda los inicios del resurgimiento del poder de Sauron luego de haber sido derrotado por la Última Alianza (evento narrado al principio de la trilogía orginal de Jackson). La segunda subtrama (que hasta dónde yo sé es invención de los guionistas) narra la persecución de la compañia de los enanos a manos del orco Azog que busca vengarse del líder de los enanos Thorin.

[quote_right]A la historia principal se le añaden dos tramas secundarias que no aparecen en el libro.[/quote_right]

Esta estrategia me pareció excelente por dos motivos: primero, si la intención de Jackson era hacer tres películas de más o menos tres horas cada una, un libro de aproximadamente 300 páginas hubiera sido insuficiente. Añadir elementos de otros libros de Tolkien me pareció una gran idea porque de ese modo le da algo de contexto a los eventos que suceden durante la película y haces que algunos datos de la mitología de Tolkien sean accesibles a un mayor número de personas. En segundo lugar, sentí que, metiendo a Sauron en la trama, hacen que la continuidad con la trilogía original parezca más bien planeada y presentada, y menos como un feliz accidente (te estoy hablando a ti, George Lucas).

Lo segundo que quiero notar sobre el guión (sí, soy una persona de guiones, no tanto de dirección) es que la interpretación fue mucho más fiel en esta ocasión que en el caso de la trilogía de El señor de los anillos. Por supuesto, yo soy bastante laxo en cuanto a las adaptaciones de libro a película (como he dicho antes, me parecen versiones complementarias); pero no fue poco común encontrarse muchos fanáticos de Tolkien que no fueron fanáticos de la interpretación de Peter Jackson.

[quote_left]Las actuaciones son excelentes, no solo tenemos a actores que regresan, sino que el nuevo ensamble me pareció fenomenal.[/quote_left]

Las actuaciones son excelentes, no solo tenemos a actores que regresan como Ian McKellen, sino que el nuevo ensamble me pareció fenomenal. Primero, Martin Freeman, a quien muchos conoceran por A Hitchhiker’s Guide to the Galaxy o la serie Sherlock de la BBC, hace un trabajo excepcional interpretando a Bilbo. Creo que ha sido la decisión de casting más adecuada de toda la serie (junto con Christopher Lee para el papel de Saruman). La compañía de enanos me pareció muy bien ensamblada, especialmente Peter Armitage como Thorin Oakenshield que tiene la difícil tarea de ser el personaje más imponente en la pantalla (luego de Gandalf) a pesar de tener la mitad de la altura. Como un pequeño bonus, además, para aquellos aficionados de Doctor Who, aparece Sylvester McCoy, quien fuera la séptima encarnación de The Doctor, en el papel del mago Radagast the Brown.

En cuanto a música y dirección tengo que decir dos cosas; primero, no soy fan de Howard Shore porque, en general, sus composiciones me parecen iguales; pero en el caso de su trabajo con las obras de Tolkien hace un trabajo maravilloso. En cuanto a dirección, debo decir que me sentí aliviado cuando Guillermo del Toro se apartó del proyecto para dejarle las riendas a Peter Jackson. No es que crea que hubiera hecho un mal trabajo, sólo que del Toro tiene un estilo y una estética muy particular y no estaba seguro de cómo encajaría dentro del universo de Tolkien como con el resto de las películas. Que Jackson se ocupara, al final, de dirigir le da un aire de continuidad que aprecié mucho.

[quote_right]El 3D aunque no lo disfruté de gran manera, tampoco lo odié.[/quote_right]

Finalmente, como toda película, hubo elementos que no disfruté tanto, especialmente el afán de darle un tono más o menos cómico a la película introduciendo personajes que sólo sirven como comic relief o mediante el uso de one-liners. Esta estrategia siento que se está haciendo moda (recuerdo claramente esto mismo en The Avengers) y no sé qué tan a gusto me siento. Había veces que parecía que estaba viendo una película de Schwarzenegger (que está bien para él, pues, después de todo, es Arnie). Por último, el 3D aunque no lo disfruté de gran manera, tampoco lo odié como sí me había pasado cada que veía una película en ese formato; pero admito que eso puede ser por idiosincracia mía y no tanto por el 3D.

La película, por supuesto, es obligada para cualquier tipo de audiencia (a menos, claro, que seas un ferviente enemigo de todo lo relacionado con Tolkien), tanto para los que tienen un grado más o menos adecuado de conocimiento de la tradición de la Tierra Media como para un neófito que, al menos, tendrá de qué hablar en sus reuniones durante los próximos meses.