Dirigida por Jonathan Dayton y Valerie Faris, Ruby, la chica de mis sueños, narra la historia de Calvin Weir-Fields (Paul Dano), un joven novelista que alcanzó un gran éxito con su primera publicación, pero que desde entonces ha tenido problemas para entregar un nuevo trabajo que lo iguale.

Para combatir su bloqueo, su terapista le recomienda que escriba una página sobre el encuentro con alguien a quien le gusta se perro, Scotty. Después de no poder escribir por varios días, una noche tiene un sueño con la situación que le habían pedido escribir. Tomando esto como inspiración, escribe sobre su encuentro con Ruby Sparks (Zoe Kazan).

Días después le cuenta a su terapeuta sobre Ruby y cómo se está enamorando de ella. Calvin continúa escribiendo sobre ella, hasta que un día empiezan a aparecer objetos de una mujer en su casa y, finalmente, ella se materializa de la nada. En un principio cree que ella no es real y que está teniendo un colapso nervioso y deberá ser hospitalizado; poniendo a prueba la veracidad de su novia, sale al mundo para averiguar si los demás pueden verla. Cuando se lo confirman, empieza una relación que pasará por cosas interesantes.

[quote_left]Es una comedia romántica inusual porque más que centrarse en el personaje femenino, nos enseña el viaje emocional del masculino; sus miedos, sus adicciones y su vulnerabilidad. [/quote_left]

La premisa de una mujer que cambia conforme Calvin la escribe da la oportunidad de explorar los sentimientos del personaje de una manera realmente interesante.

La historia está bien escrita aunque en un momento pierde su fuerza y se convierte en un poco lenta. Sin embargo, el clímax de la película llega en el momento justo para retomar todo lo que se nos presentó en el resto de la historia y brindarnos una de las escensas más emocionales que he visto.

Otra de las grandes virtudes de la películas es la música, compuesta por Nick Urata de DeVotchKa. Las melodías son bien usadas y se convierten en una extensión de los personajes, sus sentimientos y las situaciones por las que atraviesan. Como debe ser.

Es una cinta con la que muchas personas se identificarán fácilmente, esten en una relación o no. Recomiendo ampliamente que vayan a verla y descubran todo lo que la historia puede ofrecer.