O diabetes mellitus, que es su nombre clínico, pero pocas personas lo usan. Trataré de escribir en muggle para que no se vuelva tedioso. La realidad es que nuestro país tiene el poco honroso primer lugar en obesidad y diabetes, nosotros no estamos exentos de padecer esta enfermedad y poco sabe la gente acerca del tema.

Todos tenemos algún pariente, amigo, enemigo, conocido o follower que tiene esta enfermedad y es necesario que sepan de qué se trata, cómo se previene y cómo se trata.

El nombre correcto de la enfermedad es: diabetes mellitus y existen cuatro formas en cómo se presenta: DM tipo I, DM tipo II, Diabetes Gestacional y la MODY (Mild onset diabetes of the Young o diabetes juvenil).

La tipo I es la conocida como “insulino dependiente” debido a que el páncreas no es capaz de producir insulina (la anti-glucosa, para los muy cuates) por lo tanto los niveles de glucosa (azúcar, pa’ los cuates) en sangre siempre son altos. Esta no se puede evitar ya que el mismo cuerpo produce anticuerpos en contra de las células que producen la insulina.

La tipo II es la que tú, yo y todos tus conocidos podemos contraer si tenemos niveles altos constantes de glucosa en sangre.

La diabetes gestacional la pueden adquirir las mujeres durante el embarazo; por lo general esta enfermedad es transitoria y se corrige después del parto.

La enfermedad en palabras muy simples se basa en que la persona tiene niveles muy elevados de glucosa en sangre con niveles de insulina muy bajos o inexistentes. El azúcar alto provoca principalmente dos trastornos en las personas: macrovasculares (afecta vasos sanguíneos medianos y grandes) y microvasculares (afecta vasos sanguíneos chicos, los capilares).

Una vez me dijeron “Si es un paciente diabético, debes de pensar en coronariopatía” o en las arterias coronarias (las del corazón). Los trastornos macrovasculares afectan principalmente a estas arterias provocando placas de ateroma (taponamientos) los cuales al obstruir el flujo de sangre provoca, en pocas palabras, un infarto. También es muy común que se afecten las arterias que irrigan el cerebro provocando un EVC (evento vascular cerebral) en el que, dependiendo de la arteria comprometida, pueden variar los síntomas.

Los eventos microvasculares se resumen en neuropatía, nefropatía y retinopatía (se afectan nervios, el riñón y la retina respectivamente). La neuropatía es parte de la triada del pie diabético: se dañan los nervios, por lo tanto disminuye la sensibilidad del pie, se produce una infección y posteriormente hay isquemia (disminuye el flujo de sangre oxigenada), la infección se disemina rápidamente y lamentablemente debido a la neuropatía las personas acuden a consulta cuando ya es muy tarde por lo que lo único que se puede hacer es la amputación de la extremidad. La diabetes es la principal causa de amputaciones, más que los accidentes viales.

La retinopatía afecta los vasos de la retina, produciendo ceguera. Y, finalmente, la nefropatía afecta los vasos del riñón produciendo insuficiencia renal.

La enfermedad se manifiesta primero por las tres P: poliuria, polidipsia y polifagia; aumento en la cantidad de orina al día, mucha sed y mucha hambre, la cual va acompañada de una pérdida de peso significativa. La presencia de estás tres puede servir para llegar la diagnóstico, acompañadas de pruebas de laboratorio que consisten en: glucosa en ayuno mínimo de 8 horas de más de 126 mEq/dl (miliequivalentes por decilitro), niveles de glucosa mayores a 200 mEq/dl posterior a dos horas en la prueba de la curva de tolerancia a la glucosa o glucosa al azar mayor a 180 mEq/dl. El diagnóstico no puede ser casero, siempre se debe de acudir con un médico para confirmar el diagnóstico y comenzar un plan de tratamiento.

Antes de hablar del tratamiento es mejor y mucho más importante hablar de cómo se puede prevenir la enfermedad. Y es tan simple que se puede reducir a dos palabras: dieta y ejercicio. Una dieta, que no debe de ser restrictiva sino equilibrada, acompañada de ejercicio (mínimo de 30 minutos al día, como recomienda el gobierno) basta para prevenir adquirir la enfermedad. Claro que si la carga genética es alta (tenemos muchos familiares que padecen la enfermedad) debemos de tener mayor y mejor cuidado.

Es muy fácil prevenir la enfermedad así como padecerla; en mi opinión se debe a una falta de compromiso y al “a mí no me va a pasar” que es una manera de pensar muy común entre las personas.

Intenté explicar la enfermedad lo más detallado y lo mejor que pude. Aún así sé que hay muchos mitos y cosas que no son claras para muchas personas. En el siguiente post se tratarán los principales mitos que existen alrededor de la enfermedad.