Otro día de competencia en Tae Kwon Do. Esta vez fue turno de Erick Osornio quien buscaba una medalla en la categoría de -68 kilogramos. Su combate inicial era en contra del anfitrión Martin Stamper; un combate que lucía complicado para el mexicano pero que tampoco era imposible de ganar. El resultado de la pelea fue de 5-2 en contra de Erick, quien colaboró a una decepción más de la delegación mexicana en Tae Kwon Do.

Tuve oportunidad de leer una serie de declaraciones de Erick y simplemente se me hacen lamentables y que rayan en lo mediocre. Primero comenta que los puntos sonaban y simplemente nada se marcaba, esto puedo ser cierto ya que los petos electrónicos no captan todas las patadas. Sin embargo esto no tiene caso comentarlo; es un pretexto más, ya que la selección mexicana cuenta con petos electrónicos y esta “adversidad” debió de haber sido contemplada y, por supuesto, entrenada. Después de haber estado en diversas competencias donde se usa este peto, creo que sobra comentar esto.

También pude leer la siguiente declaración en el sitio de web del periódico deportivo La afición, y cito textualmente el fragmento:

Y pedía estar en esta gráfica, estar con el inglés, con el peruano, y con el turco, era lo que quería, porque sabía que si el turco me ganaba me arrastraba a la final, lamentablemente en el área es otra cosa.

Erick me vas a perdonar, pero si vas a una competencia de tal calibre no puedes estar pensando en la posibilidad de llegar a una medalla por repechaje. La mentalidad debe ser siempre de ganar y  llegar a la final por los propios méritos. El no pensar en esto refleja, en mi opinión, una total falta de preparación mental para un evento de tal importancia y una enorme falta de concentración a la hora de la competencia. Y no digo esto con afán de señalar a Erick, este es un problema que la mayoría de los atletas mexicanos han mostrado.

Ahora sólo queda la posibilidad de María del Rosario quien peleará el sábado y es la última y más grande posibilidad de medalla para México en Tae Kwon Do y probablemente en los Juegos. María tiene que concentrarse en lo que sabe hacer y dejar a un lado los fracasos de sus compañeros y el circo que los federativos de la FMTKD han hecho.

Me parece que José Luis Onofre, el entrenador, y su grupo de federativos deberían renunciar a sus cargos para dar paso a una restructuración de la Federación y por lo tanto a una nueva etapa en el Tae Kwon Do mexicano. Espero que María logre esa medalla el sábado; se la merece y nos alegraría mucho después de los 3 fracasos.