Hoy en día, pareciera que los movimientos ciudadanos estuvieran de moda; por ejemplo, el Movimiento por la Paz, Justicia y Dignidad organizado por el poeta Javier Sicilia, México SOS dirigido por Alejandro Martí, entre otros. El punto común que tienen todos ellos es la búsqueda de una mejora en la sociedad mexicana. Como era de esperarse, el futbol mexicano no se quedó atrás; sin embargo, a diferencia de los movimientos sociales, la iniciativa de mejorar nuestro balompié surgió de los mismos directivos.

Esta iniciativa se concretó con el nacimiento de la LIGA MX, mismo que ocurrió el pasado lunes, 16 de julio. Estos “cambios” en nuestro fútbol nacieron de la necesidad de rescatarlo de la crisis de calidad, espectáculo, apatía y desinterés por la que atraviesa y de la que somos testigos tanto aficionados como los equipos, cada fin de semana.

Decio de María, presidente de la Liga MX, ha señalado varios puntos que son, por decirlo así, los pilares de nuestro futbol:

  • Objetivos: mejorar la calidad del espectáculo y fortalecer la economía de los clubes.
  • Misión: ser una liga profesional de fútbol, con un nivel de excelencia deportiva y solidificar las  estructuras administrativas.
  • Visión: incrementar la afición, hasta alcanzar un promedio de asistencia a estadios mayor al 50%, una audiencia promedio semanal de 8 puntos. Para esto, se buscará ofrecer estadios seguros, embutacados en su totalidad y que cuenten con servicios para todo el público.

Además, se han implementado nuevos protocolos:

  • Espectáculo: al iniciar los partidos MX se entonará el himno de la FIFA.
  • Medios: respeto y atención digna.
  • Mercadotecnia: implemento de marca.
  • Responsabilidad Social: a través de la realización de distintas campañas para fomentar la salud y el ejercicio.

Mucho se ha hablado de esta nueva liga y de los beneficios que traerá al futbol mexicano y a todos los involucrados, desde los dueños de los conjuntos hasta los aficionados que cada fin de semana se dan cita tanto en los estadios como en distintas salas de televisión para apoyar a su  equipo. Sin embargo, a nuestro parecer, no representa ninguna garantía de incrementar la calidad, puesto que el nuevo formato no ataca a los principales problemas que impiden el crecimiento de nuestro balompié. Estos problemas son la multipropiedad de equipos y el tan famoso “pacto de caballeros”, gracias al cual, un jugador mexicano que concluye contrato con un equipo,  no puede jugar con otro club sin un pago de por medio.

Pero, no todo es negro, a pesar de lo ya mencionado, estos nuevos estatutos servirán para darle una identidad a la liga mexicana, misma que contribuirá a generarle prestigio y renombre internacional a nuestro futbol, así como ser el punto de partida para que el balompié azteca continúe evolucionando hasta convertirse en uno de los mejores a nivel mundial.