Lo sé; exagero. Además, en todo caso sería Ken. Lo que sea.

Barbie es uno de los íconos populares más grandes del mundo. No cualquiera se precia de tener una edición especial de Beetle circulando con tus colores y nombre por todos lados.

Pero Barbie es una zopenca. No solo es una zopenca; no posee intelecto alguno. Su cabeza hecha de polímero tiene como única función detener su hermosa cabellera (¡como Peña Nieto!). La inteligencia de Barbie no la ha hecho exitosa.

No, señor. Barbie no es triunfadora por que sea brillante. Barbie es triunfadora porque es un objeto de culto.

El verdadero éxito que tiene Barbie es que a pesar de no tener la posibilidad de disparar trescientos veinticinco dardos de hule-espuma por minuto, o de ser controlada remotamente, o si quiera de tener acción de karate (como Buzz Lightyear), las niñas matan por una y su infancia se va al demonio si Barbie no duerme por las noches en su casita, dentro del cuarto de la pequeña.

Barbie tiene detrás de sí el esfuerzo y dedicación de un grupo de personas que, a pesar de todas las carencias de la muñeca, la han posicionado como objeto de culto.

Cuando veo que a Peña se le abalanzan señoras solteronas, quedadas o infelizmente casadas con tal de darle un beso “al papacito”; cuando veo que chiquillas quinceañeras se maquillan para ver a su hombre maduro, su George Clooney mexicano, y cuando veo que los jóvenes le idolatran como si de verdad fuese el Luis Miguel de la política, me dan ganas de ponerme de pie y aplaudirle a quienes han logrado posicionar al cabeza-de-plástico, iletrado ex-gobernador.

Acabo de enterarme que Peña (y cuando digo Peña, me refiero a su equipo) ha dado uno de los golpes más estratégicos de la campaña (además de casarse con la Gaviota); anunciar al Gral. Naranjo como asesor de seguridad.

¿Qué dice la gente anti-Peña? Que va a pactar con el narco. Que con esa cabezota, no tendrá solución para la inseguridad más que hacer lo que otros gobernantes priístas han hecho. ¿Qué piensa la gente que no es pro-Peña pero sí anti-PAN? Que el tema de seguridad es prioritario, que las muertes cesen. ¿Qué hace Peña? Vincularse con un hombre clave en la recuperación a manos del crimen organizado en Colombia. El Gral. Naranjo fue uno de los hombres clave en el asesinato de Pablo Escobar.

Si tuvieron la oportunidad de leer (o escuchar) la conferencia de prensa donde se presenta al Gral. Naranjo como asesor de Peña, se darán cuenta que en ningún momento se habla de un involucramiento directo del General. Se cuida mucho mencionar que no tendrá ningún rol ni jerarquía. Vamos, ni siquiera radicará de fijo en México. La suya será una mera opinión (de varios milloncitos) en caso de que Peña gane. Llega a tal punto que hasta menciona con respeto al Presidente Calderón y su valentía de ataque. Pero nada de esto importa. El General podría decir que sólo le va a mandar un SMS a Peña al mes y tendría el mismo impacto: la parafarnalia que hace de un hombre completamente inútil, un exitoso competidor.

Algo así como lo que le pasa a Barbie, disfrazada de militar: no será capaz ni de quitarle el seguro de plástico al arma de juguete, pero todas las niñas la van a querer.