Sin duda alguna uno de los personajes más conocidos, poco convencionales, controversiales y trascendentales de la televisión durante los últimos 23 años. Sí, 23 años, Los Simpsons han terminado recientemente su 23ª temporada y la serie ha sido renovada, por ahora, por dos años más.

Pero hoy no quiero contarles acerca de la increíblemente exitosa trayectoria de la serie, sino que quiero dedicarle estas palabras al patriarca de la familia, Homero.

Homero Simpson sin duda alguna puede ser catalogado bajo muchos adjetivos además de que, a lo largo de estos 23 años, ha tenido un total de 123 empleos. Pero si tuviera que darle un calificativo a este personaje sería el de gran padre.

Así es. Creo yo que considerando todas sus cualidades, limitaciones y vicios, aún así Homero es un padre ejemplar.

El cine, la televisión, la sociedad y básicamente nuestros mismos padres y familiares nos han querido dejar una imagen paterna perfecta pero que en realidad esta lejos de la perfección. La imagen paternal que se nos obliga a tener es bastante retorcida a lo que en realidad necesitamos como personas para sentirnos seguros e identificados.

Todos queremos creer que nuestro padre es el más inteligente, el más fuerte, el más hábil, ágil, apuesto y demás atractivos adjetivos. Pero la realidad es que es muy difícil que lo sea. Eso no significa que eso les evite a nuestros padres el ser malos padres ni mucho menos. La verdad es que nadie es perfecto, todos tenemos nuestro equipaje de limitaciones, miedos, inseguridades y experiencias negativas pero eso no nos evita que podamos ayudar, guiar o estar para los demás.

Lo que es realmente importante es el amor, la honestidad, la lealtad, solidaridad, apoyo, la sinceridad y en sí la trascendencia que dejamos en cada persona.

¿Y que tiene que ver con Homero?

Es claro que Homero no es la persona más inteligente (a causa de una crayola alojada en su cerebro), atlética o trabajadora; bebe (y como bebé), hace trampa y bastante distraído. Pero Homero no es sólo vicios, él también posee virtudes que lo hacen un padre ejemplar.

Homero es un padre y esposo fiel y amoroso. Todo lo que hace es por el bien de su familia (el negocio del azúcar, la grasa, el hombre bala, y muchos más). Tiene un trabajo que no le gusta y para el cual esta indiscutiblemente no calificado pero lo conserva por Maggie. Cayó de un desfiladero, una vez en patineta y la otra de la ambulancia por evitar que Bart lo hiciera, y se ató a un árbol después de que Lisa decidió vivir en el para que no fuera talado.

Y como esas hay muchas más acciones que hace, advertida e inadvertidamente por el bienestar de su familia y de su matrimonio. Sí, se equivoca y suele no tomar la decisión correcta, pero Homero siempre aprende de sus errores y se disculpa con quienes ha fallado.

Creo yo que vale más la imagen de un padre que a pesar de sus defectos es capaz de ser fiel, amoroso y presente, a un padre que pretende ser perfecto pero que en el fondo no es real.

Do’oh!