La historia de la fotografía se remonta al siglo XIX, la tecnología le ha permitido evolucionar durante sus casi 200 años de existencia. Desde su nacimiento, la Academia de Ciencias de París, la hizo del dominio público y todo el mundo fue capaz, poco a poco, de hacerse de una cámara y tomar una fotografía.

El proceso para imprimir pasó de una placa a un rollo, de blanco y negro a color. Todo se revelaba en un cuarto oscuro y con mucho cuidado de que no le diera el Sol, porque la película se velaba. Llegó Polaroid y conocimos la fotografía instantánea.

La computación personal, los procesadores y las memorias nos dieron la fotografía digital. Nació y a base de sensores y fotoceldas que codificaban en bits lo que el lente veía. Llegaron los celulares y después de tener voz y SMS, les pusimos cámaras, capturar el momento cuando vamos en la calle con un aparato que nos cabe en la bolsa.

Se popularizó el internet y los celulares tuvieron acceso. Con eso, además del gusto por lo vintage, nació Instagram, una aplicación móvil que de forma sencilla te permite tomar fotografías, agregarles un efecto y publicarlas en tus redes sociales.

En México, cada vez toma más fuerza y por eso, hemos decidido sumarnos a esta plataforma. Nos encontrarán como @coctelera y cada semana estaremos subiendo imágenes con temas distintos bajo el hashtag #shotvisual y en una nueva sección del sitio bajo el mismo nombre. Esta semana el tema será el Día del Padre. 

Y si ustedes también quieren enviarnos sus fotografías, no duden en hacerla llegar a lacoctelera.contacto@gmail.com