Corría la tarde del domingo 26 de junio, en México nos embriagaba el festejo por el título obtenido por la Selección Mexicana en la competitiva y apasionante Copa Oro, luego de haberle ganado por 4-2 a la Selección de Estados Unidos, en su propia casa. En Argentina, la situación era completamente diferente, el caos invadió a aquella tierra de tradición y pasión futbolera. La razón, el descenso de uno de los equipos de mayor arraigo y tradición, el River Plate. Todos en dicho país, no sólo los hinchas Millonarios, sufrieron un duro golpe anímico al ver como uno de los grandes, después de haber brindado un sinfín de alegrías durante 73 años, perdió la categoría en la Primera División por primera vez en su historia.

Dicen, aquellos que han vivido por y para el futbol, que no hay dolor más grande que el del descenso. Perder una final siempre hiere, pero perder la categoría, mata. Es una realidad que esta pena crece cuando se trata de un club de tal relevancia. En aquellos días se habló de muchos culpables; los seguidores pertenecientes a la ‘Barrabravas’ responsabilizaron a la directiva y su mala administración. Los ‘Millonarios’ vivieron un verdadero calvario, tuvieron que mudarse a la Primera B Nacional, afrontar una severa crisis futbolística y económica.

Sin embargo, así como esa tarde se quedó grabada en la memoria de muchos, este sábado 23 de junio de 2012 logró pasar a la historia como el día en que River Plate, de la mano de David Trezeguet, dejó atrás sus 363 días en segunda división para recuperar la categoría que jamás debió haber perdido.

David, aquel futbolista al que muchos aplaudimos en el Mundial del 98 y en la Eurocopa del 2000, cuando él y la selección francesa acaparaban la atención mediática, aquel jugador que hasta hace unos días pasaba desapercibido; hasta que decidió tomar su segundo aire y anotar los dos goles con los que River venció al Almirante Brown en la última fecha del torneo y llevar así al equipo de sus amores, al regreso a la Primera División del futbol argentino. No cabe la menor duda, cuando los grandes se reunen, son capaces de superar cualquier adversidad y luchar por alcanzar la gloria.

Les dejo las palabras de Trezeguet, quien aseguró que la anotación de este sábado fue más importante que aquel gol que marcó en la obtención del título de Francia en la Eurocopa 2000: “Fueron dos momentos muy importantes. En lo sentimental, en ese período , en la selección venía jugando poco, y fue un desahogo. Pero éste fue más importante. No sólo fue el gol del ascenso, sino que soy hincha. Este gol supera al de la Euro”.

Foto: El espectador