¿Adivinen qué? Sí, este artículo también trata de las elecciones. Seré sincero; yo ya estoy harto de tanta propaganda, tanto show, tantas opiniones. ¿Por qué voy a escribir más de política y elecciones? Porque siento que muchos blogs de opinión, los periódicos, las columnas y demás solo han hablado de las características buenas o malas de los candidatos. Se hacen propuestas y propuestas y todo mundo las quiere clasificar como “buena” o “mala”. Algo que se está poniendo de moda es descalificar a la competencia, ya los cuatro partidos cayeron en lo mismo.

Algo que no creo haber leído en ningún sitio hasta ahora es la opinión de alguien sobre cómo jerarquizar las propuestas. Este artículo definitivamente no es para las personas que apoyan a un partido como si su vida dependiera de ello. Es para poder darle una mano a los que no se han terminado de decidir. Establecer una jerarquía en las propuestas. Esa es mi opinión.

No puedo decir que prefiero al rojo sobre al azul porque se ve guapo. Tampoco que puedo escoger al amarillo sobre el hippie porque es mi compatriota tabasqueño. Igual pasa con las propuestas. Seré sincero, ¿a mí qué me importa si el boleto de metro sube o baja un peso? A mi no me afecta, pero si me afecta que suba la gasolina. No me importa si hacen la preparatoria obligatoria, pero sí me es de mucha preocupación las leyes abortivas con las cuales quiero dejar claro, no estoy de acuerdo porque van contra mis principios.

Si establecemos la vida como el principal valor, por encima de la educación por ejemplo, voy a apoyar al candidato que mejor defienda la vida, sin importar que sus programas de educación no sean los más efectivos. Hay que realizar una categoría de nuestros valores para darle el peso correcto a las propuestas correspondientes. Sé que no todo mundo va a hacer esto, pero en las elecciones tenemos que ser un poco envidiosos y ver por nosotros, porque si no lo hacemos nosotros, nadie lo va a hacer. Así que voten por quien tenga las propuestas más próximas a sus convicciones morales pero también seamos sinceros, ninguno de los candidatos va a cumplir todas sus propuestas por lo que también hay que pensar en ese ámbito.

Imagen: ADN Político