Pues seguimos en la aventura gastronómica  en estas mis dos semanas de nini en el viejo continente. Desde que llegué, uno de los lugares aquí en Madrid que sabía que tenía que conocer (y ahorrar para ir) era el Mercado de San Miguel a comer tapas.

Como algunos ya sabrán, tengo una fijación muy especial por los mercados. He intentado visitar los más posibles aquí pero los productos frescos se cotizan mucho más caros; entonces para ahorrar tentaciones, voy con poco dinero para no acabar en la ruina….y en la obesidad. Pero bueno, volviendo al punto: el mercado de San Miguel.

P1040425No es nada como lo que hay en México, me atrevo a decir que en ningún otro lugar. Imagínense la estructura de un mercado: pequeños puestos seguidos, diversificados y divididos por tipo de producto. La zona de pescados, la zona de tapas, la zona de postres, la zona de vinos. El distintivo es que es un mercado gourmet, de hecho, uno de los establecimientos tiene una estrella Michelin. Cada “puesto” es de madera y está muy bien cuidado. Es un lugar en el que la gente va a comer y a chupar con mucha clase.

Lo que más me impresionó no fue la estructura, ni el costo de la comida, ni lo atascado que estaba. Me impresionó la diversidad de productos, la manera en que cada comerciante se distingue. Dada la enorme gama de oferta que hay en ese lugar, cada quién debe de tener algo que lo haga diferente, aunque por la demanda que hay, de que habrá venta, habrá venta, independientemente de la originalidad de tu producto.

IMG_0073Este es un mercado de tapas. Las tapas en España son un alimento que acompaña a algún alipús. Se dice que en las épocas de Alfonso XIII se utilizaba una rebanada de jamón serrano sobre pan encima de los vasos para que no entraran moscas al vino. Esto evidentemente fue evolucionando y no te dan el jamón sobre tu copa y se ha diversificado tanto como la imaginación y creatividad de quienes las preparan. Hay diferentes tipos: las croquetas, que son una combinación de queso, papa y algún ingrediente extra, por lo general jamón serrano, empanizado y frito en aceite; las brochetas, generalmente de aceitunas con algo más; patatas bravas, que son papas troceadas con una salsa ‘picante’ hecha a base de pimientos, guindillas (algo como el chile mexicano pero menos picante), salsa de tomate y especias. Otra opción ya muy famosa en nuestro país es la tortilla española, una especie de pastel de huevo en la que sus ingredientes de guarnición pueden variar, pero la más comercial está hecha de papas y cebolla.

IMG_0086Importante y trascendente para la gastronomía y para la economía española son lo que nosotros llamamos carnes frías, en especial el jamón ibérico o serrano. Se trata de piernas de cerdo criado en la península ibérica, curados en sal y secados por un espacio de más de seis meses; dependiendo de su tiempo de maduración se concentrará más su sabor y su precio se eleva. Las hay de todas las calidades, la más cara es el llamado jabugo que es un cerdo de raza determinada que solamente se alimenta de bellotas, por lo que el sabor de la carne es diferente. Pero no crean que del cerdo sólo se utiliza la pierna y tiran lo demás. Hacen cortes de carne y unos embutidos deliciosos: chorizo, salchichón, fuet…

Los quesos también son parte importante de la industria alimentaria. España tiene aproximadamente 23 quesos controlados con Denominación de Origen, entre ellos el famosísimo queso Manchego que no es absolutamente nada de lo que se vende en México. Es un queso de leche de oveja añejado por un espacio de 6 a 18 meses en una especie de cuevas con una temperatura baja para no echar a perder el cuajo que posteriormente, se convertirá en uno de los mejores manjares que este país ha aportado al mundo.

IMG_0069Para hablar del otro gran tesoro de España se necesita otra entrada que publicaré dentro de poco: el vino. En este país se producen todos los tipos de vino, es famosa la Rioja por su calidad pero existen muchos otros puntos geográficos que hacen vinos blancos (como Galicia), rosados (como Navarra), de Jerez, y espumosos llamados Cava, que es la variedad de champagne española producida en Cataluña. Una probadita para dejar buen sabor de boca y esperar que lean el siguiente post es que los mejores vinos tintos crianza, para mi gusto, son los de este país. Hay más de 200 denominaciones de origen controladas para el vino y cada uno tiene su personalidad. Hay una vinatería en cada esquina y cada botella tiene su carácter y su descripción particular.

Queda corto escribir de comida española, me tomará seis meses descubrir y compartir cada uno de los secretos de este lugar que tiene una oferta gastronómica inimaginable.

¡Buen Provecho!