Diciembre ya está aquí y es tiempo de adornar nuestros hogares, porque ya faltan pocos días para Navidad.

Mi mamá llego muy emocionada el otro día, con la idea de adornar nuestra casa y así tener todo el espíritu navideño. Sin dudar, lo primero que le vino a la cabeza fue conseguir el arbolito.

Buscando opciones nos encontramos con Siempre Verde, un proyecto que es de aplaudirse.

En vez de comprar el árbol, lo “rentas” por la temporada, lo pones súper guapo, y se lo presumes a tus amigos.

Tiene muchísimas ventajas, ya que tienes un árbol natural que le da a tu casa ese olor a pino, pero ahí no acaba la cosa… ¡está vivo!

Ellos te enseñan como cuidarlo, te dan un plato para la maceta y sus nutrientes para que lo tengas muy sano y fuerte.

Lo pides desde su página de internet, o bien, puedes ir a escoger el tuyo a su centro de distribución. Los amigos de Siempre Verde, se encargan del envío, y al final de la temporada, ellos van a tu casa por él. Posteriormente, en época de lluvias, lo siembran y así ayudan a la reforestación en áreas del territorio nacional.

¡Todos ganamos! Tú tienes un árbol navideño, y el planeta no pierde.

¿Qué pasa cuando la época navideña termina? ¿Qué pasa con el arbolito? Si es artificial, lo guardas y ya. Pero si eres de los que les gusta tener un arbol natural, termina (la mayoria de las veces, si no es que todas) en la basura. Además de que (no sé en sus casos, pero en donde yo vivo) los del camión de la basura te piden “pal chesco” para llevárselo.

En cuanto al precio, créanme que  es bastante competitivo comparando con Superama, Sam’s Club, Costco y otros lugares en donde comúnmente se consiguen. Hay arbolitos que van de los $350 (uno chiquito) hasta los muy grandes de $1400. Chequenlo rápido, porque se acaban.

¡Feliz navidad! Ojalá Santa te traiga todo lo que pediste 😉