¿Qué se puede decir del Servicio Militar Nacional? Bueno, a mi me tocó marchar (búrlense si quieren) y abordaré este tema de la manera más objetiva porque la verdad es que tiene cosas buenas y cosas malas.

Es una pérdida de tiempo, sí. Durante 6 horas de tu sábado, te dedicas a sufrir porque irás a marchar. Te levantas a las seis de la mañana, no es recomendable desvelarte tanto el viernes anterior porque luego tienes a los soldados moleste y moleste todo el día.

¿Qué se hace adentro del cuartel?

Pues bien, se pasa lista a las 7.50 de la mañana para empezar a las 8 y después de la ceremonia donde se iza la bandera y se canta el Himno Nacional, pasábamos al comedor. El menú variaba pero no pasaba de 4 ó 5 platillos: puntas de res a la mexicana, distintos tipos de huevo, chilaquiles, pancita o menudo y una que otra cosa esporádica. Se acompañaba el desayuno con café o atole, jugo o leche, bolillos y pan dulce (una galleta espantosa).

Después del desayuno y de estar parados afuera esperando a que todos terminaran de desayunar, caminábamos a la explanada donde a las nueve de la mañana empezaba una hora de práctica de “Orden Cerrado”, el famoso marchar. Durante una hora aprendíamos a movernos como tropa, imagínense las formaciones de primaria: tomar distancia, flanco derecho, media vuelta; aunque aprendimos cosas nuevas como el paso veloz o el flanco derecho izquierdo.

Solamente duraba una hora la marchada, después teníamos clase. Tuvimos clase de legislación militar, derecho internacional humanitario, derechos humanos y de uno que otro tema que pasaba desapercibido como: cómo cuidar el agua o el reciclaje. Durante las dos horas que duraba ese “tiempo de clase” a veces no hacíamos nada más que estar parados al sol porque el soldado no tenía ganas de hacer nada.

Y así, daban las doce y nos mandaban a cambiarnos por ropa deportiva para la hora de “educación física”. El tiempo de educación física duraba alrededor de 40 minutos. Dependiendo de quién dirigiera la hora de clase practicábamos una pequeña introducción a defensa personal, hacíamos lagartijas y abdominales, salíamos a correr o practicábamos Tae Kwon Do.

Y así pasé cuarenta sábados de mi 2011 todas las mañanas; de 0630 de la madrugad,a que me levantaba; a 1330, que regresaba a mi casa.

¿Sirvió de algo?

Conocí la forma de ver el mundo de los soldados, sus jerarquías, su forma de vida y trabajo, su burocracia interna y uno que otro chisme que seguro es secreto de Estado y no debería publicar. Pero me queda claro que algo sí se le puede rescatar al Servicio Militar: el amor a la Patria.

Algo que nos hace falta a los mexicanos es el amor a la Patria, reconocernos como mexicanos y unirnos bajo alguno de nuestros tres símbolos: el Escudo, el Himno o la Bandera. Cualquiera de los tres, pero para progresar necesitamos unirnos como mexicanos. Y que no sea sólo en los partidos de futbol cada mundial que nos ponemos “la verde”, sino cada día sentirse parte de este país.

No estoy diciendo que canten todos los días el Himno a las seis de la mañana, pero sí sentirse identificados con nuestra cultura, nuestras tradiciones, nuestra música, nuestra bandera y nuestra historia. Siempre hemos estado un poco desidentificados, pero últimamente se ha perdido más ese patriotismo, que es, además, lo que más nos hace falta para progresar como sociedad.

Un comentario personal: todos los funcionarios públicos deberían hacer Servicio Militar para poder entrar al gobierno. Para que entiendan que su trabajo es con el país, con la patria; y no con los intereses personales y económicos que terminan en macrorrobos y corrupción.

  • Andrea Rivera

    Siempre había querido saber que hacían ahí. Neta me encantó tu nota, eso le falta a nuestro país, amor a la patria. Tu opinión personal me parece una gran propuesta.

  • De hecho, para trabajar en gobierno sí piden la cartilla del servicio liberada.
    El exigirla para todos los puestos del gobierno no creo que se buena idea desde un punto de vista operativo. En primer lugar deberías dejar de hacerlo “obligatorio” para que participen los que realmente quieran aspirar a un puesto en el gobierno y que no haya exentos con las bolas de colores. Pero a tus 17 años muy difícilmente sabes lo que quieres hacer el resto de tu vida o si casualmente aterrizarás en un puesto burocrático.
    Sería bueno exigirlo a quienes aspiren a un cargo de elección popular… pero aún así no creo que despierte en todos los que lo curse un sentimiento patriótico y servil.
    Creo que lo mejor sería un plan de estudios similar al del SMN dado en algún momento de la educación básica. Y dado por soldados, que esa sí es una vocación patriótica.

    No sé, le veo muchos “peros” a un servicio militar como unificador de la identidad mexicana.

  • Hernán Bonilla

    Yo hice SMN en 2010 y coincido con la nota en la mayoría de los puntos. Sin embargo pienso que tal vez no es el mejor lugar para aprender sobre el amor o respeto a la patria. Digo esto porque continuamente los soldados nos recordaban que si ellos estaban ahí era para comer y para tener una pensión al cumplir con sus años de servicio. Pienso que debería ponerse en perspectiva dicha actividad y evaluar cuál es la mejor manera de llevarlo a cabo para inspirarnos a hacerlo y que no sea una carga o castigo para quienes cumplen 18.

  • Denisse Molina

    Queridisimo beta! Pase a visitar tu coctelera y me pareció excelente, buen artículo y concuerdo con tu opinión.

  • Jorge Macías

    Publica los chismes, solo para ver que hacen.

  • Felix

    hola gracias por tu informacion una pregunta me gustaria saber si en verdad tienes que ir con el cabello a casquete corto segun por lo que eh leido es obligatorio