Recuerdo que hace una semana exactamente, mi profesor de piano me pidió que fuera pensando en la próxima canción que tocaría en noviembre. No estaba muy segura, tenía tantas y ninguna a la vez; de pronto un chispazo entró en mi mente… ¡La canción de los helados! Lo cierto es que en ese momento estaba pasando el heladero con el singular tono —intarareable para mí— de los carritos de helado de la ciudad. Me turbé por un momento; mi preocupación ya no residía en la pieza a elegir sino en la canción de los helados. ¿Obra de quién eran esas notas musicales? ¿Dicha obra tenía un nombre que no fuera “la canción de los helados”?

Estos carritos abundan por todo el DF, haciendo saber a la gente que los helados ya vienen en camino. ¿Y cómo se llama la canción? Bueno, empezaré diciendo que la pieza se titula Music Box Dancer, obra del pianista y cantante canadiense, Frank Mills.

Como todo buen músico Mills empezó con su carrera musical desde muy pequeño, a los 3 años. Al pasar el tiempo entró a la Universidad, iniciándose como ingeniero, cosa que no le gustó, terminando así —formalmente— en el galano campo de las artes musicales.

La cosa no iba tan mal, con Love Me, Love Me, Love —single de su primer álbum en solitario— logró el puesto no. 45 en el Billboard Hot 100, aunque después surgieron algunos estancamientos. Fue hasta 1974, cuando salió a la luz Music Box Dancer, que Mills volvió a estar ante la mira de varios, cuando por un error su single fue enviado a CFRA-AM, una estación de pop oriunda de Ottawa. No pudo haber sido mejor su suerte, pues resulta que al director del programa le gustó tanto la canción que la agregó a la lista de la estación, haciendo de ella todo un éxito canadiense. La fama le llegó a Frank, teniendo su sencillo, tiempo después, como tema de programas de la CBS y de la BBC, entre otros.

Finalmente el señor Mills resultó un artista efímero, puesto que nunca tuvo otro hit —quizá Peter Piper fue lo más cercano—. ¿Mencionado? Bah, ni en las pláticas de ocasión. ¿Googleado? Por los que se equivocaron queriendo encontrar a Frank Miller. ¿Conocido? En su casa, por los que escuchan Universal Stereo, por los que presumen conocer de música… ¡Ah! E indirectamente por cada uno de los que, como yo, cada que viene en camino,  gusta de perseguir al carrito por una o dos bolas de helado.

Para los desubicados, aquí la rolita:

  • Tibusanchez

    De donde yo soy tocan otra que en realidad son 3 la primera canción es un
    fragmento de una opera famosa escrita por Giuseppe Verdi.
    Il Trovatore: Or co’ dadi ma fra poco (Soldiers’ Chorus) – Verdi
    Chicken Feed – Bent Fabric y
    Alley Cat – Bent Fabric

    https://www.youtube.com/watch?v=EeYJ0eZq1I0