Muchos nos sabemos su vida de memoria, muchos otros lo ubicamos perfectamente y todavía más personas lo conocen. Somos muchos los que hoy, atormentados por la trágica noticia, nos encapsulamos frente a nuestros monitores con el teclado bajo nuestras manos. Un mundo que él nos regaló, un paso más hacia el futuro. Steve no fue sólo un empresario común y corriente. Jamás se dejó controlar, él siempre supo que la tecnología tenía sólo una manera de crecer. Revolucionó la manera en la que vivimos, nos comunicamos, escuchamos, vemos.

Al estar en Twitter, vi el comentario más acertado que he visto a cerca del tema. @RodrigoPaletta twitteó: “Tres manzanas cambiaron al mundo, la de Adán y Eva, la de Newton y la de Steve Jobs”. Y es cierto. Sólo nos basta con mirar alrededor y darnos cuenta de que el mundo en el que actualmente vivimos, en el que nos comunicamos, crecemos y compartimos, no sería posible de no ser por Steve. Dejaré ahora de hablar de lo que hizo Steve, pues se me hace más esencial y más importante para mi es hablar de lo que dejó en mi vida.

Me dejó mas que nada un ejemplo. Un ejemplo de soñador, un ejemplo de innovador, un ejemplo de visionario y genio. Un ejemplo de fortaleza. Steve logró atraparme, desde la manera en que se comunicaba con la gente, hasta su cuidado por el más mínimo detalle. Encontró toda una nueva manera de vender, de comunicarnos. Llevó su mente a un límite, superó su enfermedad y aún así se mantuvo de pie hasta su último momento. Sócrates y su dialéctica, Newton y su gravedad, Einstein y su relatividad, Jobs y su magia, su magia de avanzar hacia el futuro, de crear el futuro a su gusto, su palabra mágica “i”.

Si el mundo siguiera el ejemplo de Steve, si todos peleáramos por conseguir aquello que deseamos, cambiar, no apegarse al sistema, ser diferentes, porque todos en el fondo somos diferentes, lograríamos muchas cosas más. ¿Por qué actuar todos del mismo modo? ¿Por qué pensar todos del mismo modo? Steve Jobs nos dice a todos, ¿por qué no PENSAR DIFERENTE?

Gracias Steve, por cambiar el mundo.