Vacaciones. Esa mágica palabra que suena ya distante para los que nos encontramos ya en clases o aquellos que regresaron al trabajo. Vamos otra vez a ver las mismas caras de siempre, las mismas bancas, los pizarrones y profesores. Volvemos a escuchar las mismas tonterías del payaso de la clase, los monótonos dictados y el reglamento.

Al inicio del año, y no creo que nadie me lo vaya a negar, llegamos con mucho ánimo, compramos mochila nueva, útiles nuevos y nos prometemos que este va a ser el mejor año de nuestras vidas y que no vamos a perder ningún color. Al mes ya no tengo más que el color rosa y el café si bien me va, mi mochila parece más un saco de frijoles que la excelente mochila Kipling que fue hace pocos días, los maestros ya me odian y perdí 10 apuntes.

Esto nos pasa a casi todos y son pocos los que logran ser constantes durante el año y menos aún a los que les dura esa emoción de inicio de clases a lo largo de todo el ciclo escolar. Por estos motivos es que te doy varias sugerencias para que empieces bien el año y no se te haga tan tedioso.

Lo primero que hay que hacer es comprar los libros, siempre lo dejas “para el fin que viene”, luego los libros se juntan y te quedas todo el año sin libro. Muchos de ellos ya están en internet, puedes buscarlos y bajarlos como PDF, funciona muy bien, son gratis y no tienes que salir de tu casa a buscarlos.

Lo segundo es saber cómo se trabaja con cada profesor y tenerlo bien definido, porque resulta que se te olvidó que el profesor de Historia te pide un margen de 1.5, arial 12 e interlineado 0.5 y le entregas media cuartilla de Curier 14 con imágenes y te pone cero en el trabajo. Si sabes bien cómo se maneja cada profesor va a ser más fácil que trabajes en las clases y no pierdas calificaciones por detalles tontos.

Tercero, las tareas. Sí, las tareas dan flojera. Si llegas a tu casa, comes con tu familia y después planeas hacer la tarea, asegurare de que tu computadora o tu celular no se crucen en tu camino, porque ver la computadora con la página de inicio de Facebook abierta es demasiada tentación. Revisa bien las fechas y empieza a hacerlas desde el día en que te las dejan, no importa si es para dentro de una semana.

La cuatro sería poner atención. Muchas cosas los profesores ni las dictan ni las anotan, las dicen en clase y son parte fundamental del tema, pero si estás dibujando caritas chistosas hasta atrás de tu cuaderno difícilmente vas a entender. Varios profesores tienen una voz lenta y suave, la voz que te gustaría escuchar cuando tienes insomnio. A veces los profesores son muy repetitivos y dicen lo mismo cada tres minutos, la cosa en entender y no quedarte con ninguna duda. No hay preguntas tontas, para eso vas a la escuela, para aprender algo.

La quinta creo que es la más sencilla. Diviértete. Está bien de vez en cuando echar algo de relajo, organizar una batalla de cervatanazos con popotes o fantasear con la chava que viste el sábado en el antro, se vale. Sin estos pequeños detalles tu año va a ser lo más aburrido y tedioso que te puedas imaginar. Es lógico que tampoco hay que exederse, porque si te la vives pensando en la “Papaya Cósmica” lo más probable es que termines en un extraordinario.

Haz que este sea un buen año escolar, pasala padre, disfrútalo, diviértete y aprende algo. Sí se puede, de no ser así muchos ya nos habríamos suicidado.