La semana pasada les comentaba la dificultad de medir el bienestar y el desarrollo de una persona, ya no se diga del país. Recordando un poco, la dificultad se debe a que cada persona es un mundo y la percepción de bienestar, desarrollo y felicidad varía de persona a persona. Por ejemplo, para mi satisfacción personal los amigos tienen un peso muy importante, mientras que para otra persona su desempeño profesional puede ser lo más relevante.

Si esto fuera cierto (y lo es) una comparación entre personas y países sería completamente equivocada pues no estaríamos midiendo lo mismo. ¿Qué hacer?

La OCDE ha publicado un índice muy interesante e ingenioso que podría resolver este problema… en parte. Tomando en cuenta once aspectos que pueden determinar el bienestar de una persona o sociedad, se ha calculado un índice. Estos aspectos son: vivienda, ingreso económico, trabajo, comunidad, educación, gobierno, medio ambiente, salud, satisfacción con la vida, seguridad y balance entre vida laboral y familiar. Dicha comparación será posible entre los 34 países miembros de la organización (México incluido).

Lo interesante es que para hacer dicha comparación puedes construir tu propio índice. Puedes suponer que para ti los once aspectos descritos son importantes o puedes darle un peso diferente a cada uno dependiendo de tu preferencia y comparar a cada país con los demás según tu propia percepción de lo que constituye el bienestar.

Obviamente, también podrás ver la comparación entre países de cada aspecto, una descripción de lo que engloban y datos muy interesantes sobre lo que sucede en cada país y en cada aspecto.

Decirles cómo va México resultaría inútil porque su posición dependerá de cada uno de ustedes. Es una herramienta realmente útil y asombrosa que te permitirá conocer las diferencias culturales, pero sobre todo, por primera vez te da a ti la posibilidad de tener el control sobre lo que se miden.

Échenle un vistazo aquí.